Primer avistamiento de ballenas 2026 en Maldonado
Comenzó la temporada de avistamiento de franca austral: hace 3 días se vieron en La Paloma, y este domingo por la mañana, según informó Ballenas UY, se registró el primer avistamiento del año frente a la Posta del Cangrejo, en La Barra, con una ballena de otra especie, yubarta o jorobada (Megaptera novaeangliae) desplazándose rumbo al este.
La ballena franca austral (Eubalaena australis) es una de las especies más representativas del Atlántico Sur y una presencia habitual en las costas uruguayas durante el invierno. Puede medir hasta 16 metros y pesar cerca de 50 toneladas, y se distingue por su cuerpo robusto, la ausencia de aleta dorsal y las callosidades blancas en la cabeza, que permiten identificar a cada individuo. Su comportamiento calmo y su tendencia a acercarse a la costa la convierten en una de las ballenas más fáciles de observar desde tierra.
Este avistamiento ahora, a principios de mayo, marca un inicio temprano de su proceso migratorio, ya que generalmente se da entre junio y noviembre, meses en los cuales la ballena franca austral migra desde las frías aguas subantárticas hacia zonas más templadas del litoral de Uruguay, Argentina y el sur de Brasil. De hecho el período de mayor presencia suele darse entre julio y septiembre, cuando arriban principalmente hembras preñadas o con crías. Estas áreas costeras, de aguas poco profundas y relativamente tranquilas, ofrecen condiciones favorables para el parto y la crianza, ya que los ballenatos nacen con escasa grasa corporal y requieren temperaturas más benignas.
La migración de la ballena franca austral responde a un ciclo vital bien definido: durante el verano se alimenta intensamente de krill y pequeños crustáceos en el océano Austral, acumulando reservas de energía, mientras que en invierno prioriza la reproducción, reduciendo casi por completo la ingesta de alimento.
El embarazo de la ballena franca austral dura aproximadamente 12 meses, aunque algunas investigaciones lo sitúan en un rango de 11 a 13 meses. Las hembras presentan un intervalo reproductivo cercano a los tres años: un año de gestación, seguido por un período de lactancia prolongado —que puede durar entre 6 y 12 meses— y luego un tiempo de recuperación antes de un nuevo embarazo. Este ciclo reproductivo lento es una de las razones por las que la recuperación de la especie, tras la caza ballenera histórica, ha sido gradual y requiere estrictas medidas de conservación.
Foto de registro: @ballenasuy
