Una pizza hecha en Uruguay conquista góndolas argentinas y apunta a Chile y Brasil
En el programa Como Pez en el Agua, conducido por Carla Tchintian, se presentó la historia y el presente de Dos Orientales, un emprendimiento familiar que nació de la gastronomía tradicional y hoy se consolida como una marca de pizzas artesanales congeladas con proyección regional.
La empresa está integrada por cuatro hermanos uruguayos —Mauricio, Florencia, Francisco y Guillermo Sánchez— con más de quince años de experiencia en el rubro gastronómico. El recorrido comenzó con Chivi Pizza en Pedragosa Sierra, continuó con la cerveza artesanal Malafama y dio un giro decisivo durante la pandemia, cuando las restricciones obligaron a repensar el modelo de negocio. Fue en ese contexto que surgió Dos Orientales, primero como delivery y luego como un producto pensado para góndola.
La propuesta se apoya en una pizza de estilo napolitano, elaborada con fermentación lenta, masa madre y una cuidada selección de insumos: salsa de tomate italiana, harina argentina y queso uruguayo. Esa combinación permitió ofrecer un producto artesanal, pero estandarizado, apto para producción a escala sin resignar calidad.
Actualmente, la planta funciona en el barrio Cordón, en Montevideo, donde el restaurante y la fábrica conviven en un mismo espacio. Desde allí salen unas 40.000 pizzas mensuales, un crecimiento significativo si se tiene en cuenta que hace seis años producían apenas mil unidades por mes. El buen desempeño en el mercado local abrió la puerta a un nuevo desafío: la exportación.
El desembarco en Argentina se concretó a través del grupo Cencosud, con presencia en las cadenas Jumbo y Disco. El proceso contó con el apoyo de Uruguay XXI, que facilitó el contacto con supermercados de la región. La elección de Argentina respondió tanto a una mejora en las condiciones económicas como al reconocimiento previo del producto por parte de consumidores que lo habían probado en Uruguay, especialmente en Punta del Este.
Uno de los diferenciales de la marca es su estrategia de comunicación. El packaging —con ventana transparente y colores llamativos— busca destacar en la góndola y transmitir artesanalidad. El desarrollo creativo está liderado por Guillermo, el hermano menor, junto a su pareja, quienes también gestionan redes sociales y contenido digital.
La línea actual incluye cuatro variedades: margarita, pepperoni, fugazza con fainá y una opción vegana elaborada con queso de aceite de butiá de la marca Toya. En Uruguay, los precios oscilan entre 350 y 520 pesos, según el canal de venta, mientras que en Buenos Aires la margarita se comercializa a 9.500 pesos argentinos, posicionándose de forma competitiva frente a marcas locales.
De cara al futuro, Dos Orientales se prepara para mudarse a un nuevo galpón con maquinaria importada desde Italia, un paso clave para aumentar la capacidad productiva. El objetivo es ampliar exportaciones, sumar nuevos supermercados en Argentina y avanzar hacia mercados como Chile y Brasil, consolidando una marca uruguaya que transformó la pizza artesanal en un producto de alcance regional.
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