El Tinkal llevará su histórico chivito a Punta del Este
Con 56 años de historia familiar en Montevideo, El Tincal participará en el Festival del Chivito de Punta del Este y compartirá su receta tradicional.
El Tinkal, una de las chiviterías tradicionales de Montevideo, llegará a Punta del Este para participar en el Festival del Chivito, que se celebrará el próximo 15 de noviembre. Fundado en 1970 y actualmente dirigido por los hermanos Cecilia y Diego Pérez, el establecimiento mantiene una receta que se distingue por su sencillez, la calidad de sus ingredientes y una combinación particular de sabores. Cecilia compartió la historia familiar y algunos secretos de su famoso chivito durante una entrevista realizada por Carla Tchintian y Marcos Grolero en el programa Como Pez en el Agua, de Radio Viva.
De un almacén familiar a una chivitería histórica
La historia de El Tincal comenzó en 1970, cuando los abuelos de Cecilia y Diego Pérez abrieron un pequeño negocio en Parque Rodó, frente a la Rambla, que inicialmente funcionaba como almacén y que, con el tiempo, se transformó en una chivitería.
Desde entonces, el establecimiento ha permanecido en el mismo lugar, frente a la rambla montevideana, donde sus clientes pueden disfrutar de una vista privilegiada y de los atardeceres sobre el Río de la Plata.
Cecilia explicó que la filosofía del negocio se mantiene prácticamente intacta desde sus comienzos. “Lo que decía mi abuelo, y es con lo que seguimos en la misma línea, es utilizar ingredientes de calidad. En la simpleza y en los ingredientes de calidad está la diferencia”, recordó.
Los hermanos asumieron la conducción del emprendimiento familiar en 2010, conservando tanto la propuesta gastronómica como el vínculo cercano con los clientes.
El secreto del chivito Tinkal: mozzarella y panceta sin jamón
Aunque el chivito canadiense es una de las versiones más populares de este plato uruguayo, El Tincal tiene su propia interpretación, que lleva el nombre del establecimiento.
“Nuestro chivito es el Tincal”, explicó Cecilia, antes de revelar los ingredientes y el orden en que se prepara.
La receta comienza con mozzarella sobre el pan inferior, seguida de lechuga, tomate, carne de lomo, panceta y mayonesa, para finalizar con el pan superior.
Una de sus particularidades es que no lleva jamón ni huevo, dos ingredientes habituales en otras versiones del chivito canadiense.
“Va sin jamón, es solamente con panceta”, destacó Cecilia, quien insistió en la importancia de utilizar una panceta de buena calidad y en cantidad suficiente para lograr la combinación de sabores característica del local.
Para quienes prefieren una versión más abundante, El Tincal también ofrece el chivito completo, que incorpora jamón y huevo a los ingredientes de la receta tradicional de la casa.
Un chivito que se come con la mano y sin demasiados acompañamientos
Durante la entrevista, Cecilia compartió otras costumbres que forman parte de la identidad gastronómica del establecimiento.
En El Tincal, el chivito se sirve cortado a la mitad y la recomendación es comerlo con la mano, una forma de disfrutarlo que consideran parte de la experiencia.
Aunque reconoció que las papas fritas son un acompañamiento habitual y muy apreciado, explicó que en la familia prefieren comer el chivito solo, para concentrarse en sus sabores.
También desmintió uno de los mitos más conocidos de las chiviterías: que las planchas no deben limpiarse para conservar el sabor de preparaciones anteriores.
“Nosotros en realidad preferimos no. Nosotros limpiamos bastante”, aseguró. Según explicó, la limpieza frecuente evita que se acumulen restos quemados que pueden aportar sabores amargos y alterar el resultado final.
Un local pequeño donde los sábados se forman filas
La popularidad de El Tincal hace que determinados días de la semana la demanda supere ampliamente la capacidad del establecimiento.
Cecilia contó que los sábados al mediodía son especialmente concurridos y que, en ocasiones, se forman filas de personas esperando una mesa.
“Siempre que alguien quiere venir al Tincal a probarlo por primera vez, le decimos que intente evitar sábado al mediodía”, comentó.
El local tiene dimensiones reducidas y no cuenta con posibilidades de ampliación, ya que funciona debajo de un edificio. Esta limitación también alcanza a la cocina, donde no es posible incorporar más equipamiento para aumentar considerablemente la producción.
Sin embargo, ese tamaño forma parte de la identidad del negocio, que conserva el ambiente de una chivitería tradicional y una atención cercana.
Fotografías familiares y un mural de visitantes famosos
Más allá de la gastronomía, El Tincal conserva una historia familiar que sus actuales responsables decidieron compartir con el público.
En las paredes del establecimiento se exhiben fotografías de distintas generaciones, algunas de ellas correspondientes a los primeros años de vida de sus abuelos.
“Nosotros vendemos chivitos, pero vendemos también historia y vendemos familia”, expresó Cecilia.
La empresaria explicó que esa filosofía también se extiende a los trabajadores y a los clientes. “Para mí una persona que se sienta en una mesa en mi local es una persona que viene a mi casa a compartir”, afirmó.
Otro de los atractivos es el llamado mural de los famosos, donde se exhiben fotografías de personalidades que han visitado el establecimiento a lo largo de los años.
Entre los nombres que recordó Cecilia figuran Laura Canoura, Jaime Roos y Ruben Rada, visitantes habituales desde la época de sus abuelos.
El mural también incluye fotografías de clientes frecuentes, ya que la intención no es destacar únicamente a las celebridades, sino a todas las personas que forman parte de la historia del lugar.
El Tincal participará en el Festival del Chivito
La presencia de El Tincal en Punta del Este será una oportunidad para que el público de Maldonado conozca una de las recetas tradicionales de Montevideo, elaborada por una familia que lleva más de cinco décadas vinculada al chivito.
Durante la entrevista, Carla Tchintian y Marcos Grolero también adelantaron que el festival prepara una muestra fotográfica sobre la historia de las chiviterías participantes, con imágenes que permitan conocer sus orígenes y su identidad.
Cecilia manifestó su disposición a colaborar con fotografías del archivo familiar, sumándose así a una propuesta que busca reconocer no solo al chivito como plato emblemático del Uruguay, sino también a los establecimientos y las familias que han contribuido a mantener viva su tradición.
Cuándo y dónde
El Festival del Chivito se realizará el domingo 15 de noviembre, a partir de las 12:30 horas, en Punta del Este.
Crédito foto portada: tinkal.com.uy
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