Reggio Emilia y educación emocional: la propuesta de Blue by Busy Hands en La Barra
Blue by Busy Hands transita su segundo año en El Tesoro, La Barra, con una propuesta educativa inspirada en la filosofía Reggio Emilia. La iniciativa nació a partir de los 15 años de experiencia de Busy Hands Preschool en Montevideo y busca desarrollar en Maldonado una forma de educación centrada en la experiencia, la autonomía y el bienestar de cada niño.
En entrevista con Marcos Grolero y Verónica Bibiloni en el programa Conexión Empresarial, Patricia Johnson, fundadora y directora de Busy Hands, explicó que el proyecto parte de una concepción en la que cada niño tiene un papel activo en su proceso de aprendizaje. “Creemos que cada niño es único, que tiene muchísimo para decir, para expresar y para descubrir”, señaló.
La filosofía Reggio Emilia ocupa un lugar central en esa mirada. En lugar de entender al docente como único transmisor del conocimiento, la propuesta busca que los niños puedan explorar, investigar, formular preguntas y aprender a partir de sus propias experiencias. En ese marco, Johnson destacó también la importancia del ambiente, al que definen como un “tercer educador”: un espacio en el que la luz, la sombra, los materiales y la naturaleza forman parte de las experiencias cotidianas.
La propuesta tiene además una particularidad vinculada a la cantidad de alumnos y al seguimiento individual. “Tenemos grupos pequeños y hacemos un seguimiento personalizado con una mirada muy cercana en cada niño, en cada familia”, explicó Johnson. El objetivo, agregó, es acompañar a los estudiantes de manera integral, contemplando tanto los aspectos académicos como los emocionales.
Actualmente el colegio cuenta con más de 80 alumnos y, según su directora, el crecimiento registrado entre el primer y el segundo año de funcionamiento fue significativo. La comunidad educativa reúne a familias de distintas procedencias y también mantiene una importante presencia de extranjeros, un perfil que Johnson ya había observado durante los 15 años de experiencia de Busy Hands en Montevideo.
El entorno de El Tesoro como parte de la propuesta
La elección de El Tesoro, en La Barra, no fue solamente una decisión vinculada al crecimiento de la zona. Para Johnson, las características naturales del lugar permiten desarrollar de manera concreta varios de los principios que sostienen el proyecto educativo.
La cercanía con el arroyo Maldonado, la playa, los espacios verdes y la amplitud del predio fueron factores determinantes al momento de elegir la ubicación. “Realmente nos enamoramos”, recordó la directora al referirse al lugar donde funciona el colegio.
Ese entorno permite llevar la filosofía Reggio Emilia más allá del aula tradicional y generar experiencias vinculadas con la naturaleza y la exploración. “Nos permite poder llevar a cabo la filosofía desde el hacer”, sostuvo Johnson, para quien el territorio constituye también una herramienta pedagógica.
La jornada completa se desarrolla de 9 a 17 horas e incluye, además de las actividades curriculares, experiencias de música, arte y creatividad, trabajo en atelier, carpintería, cerámica y actividades vinculadas con la tierra. También hay educación física, mindfulness, experiencias Montessori, propuestas STEM, expresión corporal y un espacio de huerta o garden club. El colegio cuenta, además, con piscina propia, donde las actividades de natación forman parte del horario escolar.
Educación emocional y trabajo con las familias
Uno de los aspectos destacados durante la entrevista fue el lugar que ocupa la educación emocional dentro de la propuesta. Johnson sostuvo que el colegio busca ofrecer herramientas para que los niños puedan reconocer lo que sienten, expresarlo y aprender a transitar distintas situaciones.
“Trabajamos muy fuerte con todo lo que implica mindfulness y la educación emocional, con el reconocimiento y la expresión de cada emoción”, explicó.
La intervención frente a los conflictos cotidianos parte de la escucha y el acompañamiento. Ante una situación problemática, el equipo procura generar un espacio seguro donde el niño pueda expresarse, poner en palabras lo ocurrido y sentirse contenido.
Pero el abordaje no termina allí. La familia también forma parte del proceso. “No simplemente hablamos con ese niño de lo que sucedió y le generamos un espacio de calma, de escucha, de amor y de contención, sino que también invitamos a la familia que forme parte”, señaló Johnson.
Para la directora, ese vínculo constituye uno de los principales diferenciales de la propuesta: entender que la educación no ocurre exclusivamente dentro de la institución, sino que requiere un trabajo conjunto entre el colegio y las familias.
Summer Camp 2027 e inscripciones para el próximo año
De cara al próximo verano, Blue by Busy Hands prepara una nueva edición de su Summer Camp, que comenzará el 4 de enero de 2027 y se extenderá hasta el 12 de febrero, destinado a niños de uno a 12 años.
La propuesta tendrá actividades diferenciadas de acuerdo con las edades y buscará mantener durante el verano la misma filosofía que atraviesa el año lectivo, con propuestas de arte, creatividad, juegos al aire libre, contacto con la naturaleza, experiencias sensoriales, cocina, música, movimiento y juegos de agua, entre otras actividades.
Será la segunda edición del Summer Camp del colegio, luego de una primera experiencia que, según Johnson, tuvo una respuesta positiva por parte de las familias.
Paralelamente, ya están abiertas las inscripciones para el ciclo lectivo 2027. Johnson invitó a las familias interesadas a conocer personalmente el colegio antes de tomar una decisión: “Vengan, investiguen, sientan, conozcan, conozcan de primera mano”.
La invitación tiene particular sentido dentro de una propuesta que coloca al ambiente y a la experiencia en un lugar central. Para la directora, visitar el colegio permite comprender aspectos que difícilmente pueden transmitirse únicamente a través de fotografías o información institucional: “Una cosa es lo que podemos ver, lo que podemos escuchar, lo que nos pueden contar, pero la otra es ir y sentirlo y verlo”.
Así, en su segundo año en El Tesoro, Busy Hands busca consolidar una propuesta que combina una experiencia educativa desarrollada durante 15 años en Montevideo con las posibilidades que ofrece el entorno de La Barra, poniendo el foco en una educación donde aprender también significa explorar, crear, experimentar y construir vínculos.
