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Gestión del cambio: por qué las empresas deben poner a las personas en el centro

Marcelo da Costa Porto, autor de Incómodo, fue entrevistado en Empresa Viva, donde explicó cómo enfrentar los cambios, vencer la resistencia y construir organizaciones más comprometidas.

Cambiar es inevitable, pero liderar los cambios requiere mucho más que tomar decisiones. La resistencia tiene una explicación biológica, las personas son fundamentales para sostener las transformaciones y el coraje puede ser necesario para avanzar hacia nuevos escenarios. Estos son algunos de los conceptos que Marcelo da Costa Porto desarrolla en su libro Incómodo, dedicado a la gestión del cambio, y que compartió en una entrevista con Gonzalo Sobral en el programa Empresa Viva de Radio Viva.

El especialista uruguayo en gestión del cambio y planificación estratégica explicó que, durante la elaboración del libro, revisó su propia mirada sobre las razones por las que las personas se resisten a las transformaciones. Desde una perspectiva inicialmente racional, entendía que esa resistencia podía responder a una mala comunicación o a una mayor aversión a las novedades. Sin embargo, la investigación lo llevó a incorporar una explicación biológica y química vinculada con el funcionamiento del cerebro.

“Cuando hay algo que es nuevo y, si es nuevo, es desconocido, y si es desconocido, es peligroso”, señaló. Según explicó, esa respuesta activa mecanismos naturales de protección asociados con las estructuras más antiguas del cerebro. Por eso, aunque cambiar forma parte de la vida, liderar procesos de cambio no resulta necesariamente natural.

La propuesta central de Incómodo es pasar de una actitud meramente reactiva a una posición más activa frente a las transformaciones. “No solamente estés dispuesto a atravesar los cambios, que los cambios siempre van a estar, sino que los lideres”, planteó. Se trata de asumir el rol de generador de cambios, tanto en la vida personal como en las organizaciones, pero sin pretender que todo suceda de golpe.

La zona de confort y la resistencia en las empresas

Durante la entrevista, Sobral planteó una situación frecuente: alguien que, después de mucho esfuerzo, llega a una zona de confort y no está dispuesto a abandonarla fácilmente. Da Costa Porto coincidió en que ese lugar puede ser el resultado de un proceso de cambio y que no tiene nada de negativo. El problema aparece cuando se transforma en un destino definitivo.

“Lo que yo propongo no es que tengas que estar cambiando todo el tiempo y salir de ahí, sino que por lo menos estés dispuesto a decir: ‘A ver qué tal, ¿qué onda con esto que está pasando o que se me está presentando?’”, explicó.

Para el autor, la respuesta frente a una nueva propuesta no debería ser un no automático. La apertura a explorar otras posibilidades puede permitir el acceso a una nueva zona de confort, con formas distintas de trabajar y de organizarse.

En las empresas, sin embargo, la resistencia adquiere una dimensión colectiva. El temor a perder el empleo, no estar preparado para un nuevo procedimiento o no poder adaptarse a un sistema diferente puede generar fuerzas que dificultan las transformaciones. Cuando esas respuestas se consolidan, pueden convertirse en un problema cultural.

Da Costa Porto también cuestionó que muchas organizaciones impulsen cambios sin colocar a las personas en el centro. Aunque esa intención suele declararse, llevarla a la práctica implica dedicar tiempo y recursos a quienes deben atravesar el proceso.

“Si vos ponés a las personas en los procesos de cambio, realmente en el centro, vas a tener personas más comprometidas”, afirmó. Y vinculó ese compromiso con la productividad y los resultados empresariales: personas más felices y comprometidas pueden contribuir a mejorar el desempeño de la organización y, en consecuencia, su balance.

Rutinas, rituales y el sentido de los cambios

Otro de los conceptos que el entrevistado desarrolló fue la diferencia entre rutinas y rituales. Las rutinas permiten que las personas y las organizaciones funcionen con mayor eficiencia, sin tener que tomar decisiones sobre cada acción cotidiana. Son formas de hacer las cosas que se incorporan y se repiten.

Los rituales también son rutinas, pero tienen un componente adicional: un sentido, una presencia y un propósito. Esa diferencia los convierte, según Da Costa Porto, en herramientas valiosas para acompañar procesos de cambio.

Como ejemplo, mencionó una experiencia de trabajo con un equipo que se reunía durante diez minutos cada viernes de mañana para celebrar los logros alcanzados. La reunión era una rutina, pero el propósito de reconocer lo conseguido le daba un significado especial.

“Los rituales son rutinas con un sentido, con más presencia, con un propósito”, resumió. En esa lógica, los ejercicios que propone en Incómodo no están pensados únicamente para ser completados y olvidados, sino para incorporarse a la vida de quien lee el libro.

“Es un libro que pretendo que no se lea rápido, sino que se sienta”, explicó, en referencia a la importancia de dedicarle tiempo y presencia a las propuestas.

Las personas sostienen el cambio

Una de las dificultades más importantes de cualquier transformación es lograr que se mantenga en el tiempo. Da Costa Porto sostuvo que las personas son quienes terminan sosteniendo los cambios, incluso cuando se trata de incorporar herramientas tecnológicas o nuevos sistemas.

Un software puede ser más rápido, eficiente y transparente, pero esas ventajas no garantizan por sí solas que una organización lo adopte. Si las personas no lo incorporan a su trabajo, el proceso puede volverse más lento, costoso y complejo.

“Las personas son las que sostienen en realidad ese cambio”, afirmó. Por eso, su primera recomendación es involucrarlas desde el comienzo y permitir que participen en la construcción de las transformaciones.

El líder no tiene que contar con todas las respuestas ni resolverlo todo por sí mismo. “Tenés que aprender a confiar en la gente”, sostuvo. Preguntar qué piensan los integrantes del equipo, escuchar sus aportes y acompañarlos durante la ejecución son elementos que contribuyen a una mayor sostenibilidad.

El cambio tampoco debe presentarse como un camino lineal. Habrá errores, dificultades y sorpresas, pero también oportunidades que no estaban previstas. En ese recorrido, el acompañamiento de los líderes resulta fundamental.

“Que no se castigue el error”, planteó Da Costa Porto, al referirse a la necesidad de que las personas sepan que cuentan con el respaldo de la empresa para enfrentar las dificultades que puedan surgir.

Coraje para impulsar transformaciones importantes

La conversación también abordó el concepto de coraje, una de las ideas que el autor utiliza para pensar los cambios de mayor impacto. A su entender, la motivación puede no ser suficiente cuando una transformación exige abandonar hábitos, asumir costos o atravesar situaciones difíciles.

“Me gusta mucho pensar en que la motivación se queda corta”, explicó. En esos casos, el coraje aparece como una fuerza que permite avanzar aun cuando no existe certeza sobre el resultado.

Da Costa Porto distinguió entre la motivación, más vinculada con la razón y los objetivos que se persiguen, y el coraje, que puede llevar a actuar más allá de lo que parece racional o seguro.

En Incómodo se anima incluso a plantear que los grandes cambios requieren “una pizca de locura”. Aclaró que utiliza el concepto en un sentido metafórico y respetuoso, para referirse a la capacidad de proponer algo disruptivo, aun cuando otros puedan considerarlo demasiado arriesgado.

“Cuando estás planteando un cambio a un amigo, a un grupo o un familiar, en algún momento les tienen que haber dicho: ‘Pero ¿vos estás loco?’ Es una buena señal”, señaló. No significa que el camino elegido sea necesariamente correcto, sino que la propuesta puede estar rompiendo con lo conocido.

Viajar en el tiempo para pensar el futuro y el pasado

Entre los conceptos que aparecen hacia el final del libro están los viajes en el tiempo. Da Costa Porto explicó que la idea surgió durante el proceso de elaboración de Incómodo, a partir de su trabajo con equipos de líderes y de su interés por el futuro, la incertidumbre y la visualización.

El pensamiento estratégico, según señaló, no consiste únicamente en ordenar las cosas de manera secuencial y metódica. También requiere creatividad para imaginar escenarios posibles. En ese sentido, los ejercicios que llevan a los equipos a pensar en el futuro pueden ayudarlos a salir del rol cotidiano y explorar nuevas alternativas.

Pero el viaje en el tiempo no se limita al futuro. El autor también encontró valor en volver al pasado y reconocer de dónde viene cada persona. Contó que en junio de 2022 sintió la necesidad de visitar a su madre, en una experiencia personal que lo llevó a reflexionar sobre la importancia de recomponer vínculos y poner en valor la propia historia.

A esa mirada sumó el presente y el concepto de presencia, a partir de lecturas sobre una perspectiva más espiritual. El resultado fue la integración de los tres tiempos como una herramienta para pensar y actuar.

“Uno de los poderes, el viajar en el tiempo y no quedarse ni absolutamente ahora, ni en el futuro, ni en el pasado, sino poder jugar con esos viajes”, explicó.

En esa misma línea, el libro propone un mapa de agradecimientos, ejercicio que nació durante su elaboración y que llevó al autor a contactar a personas a las que quería reconocer.

Cine y música para explicar la gestión empresarial

La utilización de referencias al cine, la música y distintos artistas es otra de las características de Incómodo. Sobral le preguntó por qué había elegido esos recursos para acompañar las ideas del libro.

Da Costa Porto respondió que le gustan el cine y la música, pero también que busca que sus propuestas sean impactantes y entretenidas. La planificación y los procesos de cambio no tienen por qué ser experiencias aburridas o asociadas únicamente al sufrimiento.

Las referencias culturales, además, pueden ayudar a visualizar conceptos y hacer que permanezcan en la memoria. El autor mencionó a Astor Piazzolla como ejemplo para hablar de creatividad y a Carl Sagan y su serie Cosmos para abordar la disrupción.

“Te vas a acordar mucho más de por qué hablo de Piazzolla cuando quiero llevarte a la creatividad”, explicó. La idea es que las historias y los artistas permitan recordar las propuestas de una manera diferente, más cercana y significativa.

A lo largo de la entrevista en Empresa Viva, el autor de Incómodo presentó la gestión del cambio como un proceso que exige comprender la resistencia, involucrar a las personas y construir condiciones para que las transformaciones puedan sostenerse. Su propuesta no apunta a cambiar por cambiar, sino a desarrollar la capacidad de explorar nuevas posibilidades con sentido, compromiso y coraje.


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