Entrevistas

Julio Chávez: «La obra la ballena habla de todos nosotros»

El actor, director, dramaturgo y docente argentino Julio Chávez conversó con Maru Ramírez en el programa En la Punta de la Lengua, como antesala a su presentación en Uruguay con La ballena, obra que llegará al Auditorio Nacional Adela Reta el próximo 20 de julio. Durante la conversación repasó su vínculo con Uruguay, el proceso creativo detrás de la obra y compartió una profunda reflexión sobre la empatía, la condición humana y el sentido del teatro.

Aunque confesó no ser un especialista en gastronomía ni tener un restaurante favorito cada vez que cruza el Río de la Plata, Chávez aseguró que siempre disfruta regresar al país. Recordó que conoció el Teatro Solís en 1997, cuando presentó El vestidor junto al recordado Federico Luppi, y evocó sus primeros viajes a Punta del Este, las caminatas por Gorlero y las funciones de cine que marcaron aquellos veranos. Incluso reveló que durante años soñó con construir una casa en Uruguay y que llegó a comprar terrenos en Oceanía del Polonio y La Pedrera.

«Uruguay es como un lexotanil para nosotros. Nos calma«, resumió, al explicar el vínculo afectivo que mantiene con el país.

Uno de los momentos más interesantes de la charla llegó al profundizar sobre La ballena, espectáculo que, según adelantó, atraviesa sus últimas funciones y del que se despedirá tras la gira por Uruguay. Chávez explicó que la versión teatral que protagoniza no busca reproducir la película protagonizada por Brendan Fraser, sino construir una mirada propia, adaptada a la sensibilidad del público rioplatense.

El actor destacó especialmente el trabajo realizado junto a Ricky Pashkus, director de la puesta y amigo suyo desde hace más de cincuenta años. Contó que ambos sostuvieron intensos debates creativos durante los ensayos debido a sus diferentes formas de trabajar, aunque siempre privilegiando el proyecto por encima de cualquier diferencia personal.

«En los ensayos había una regla muy clara: no pegarse y no irse. Eso obliga a pensar y a resolver los problemas trabajando«, recordó, citando una enseñanza del maestro Augusto Fernández que marcó el proceso creativo de la obra.

Más allá del impacto visual del personaje —Charlie, un hombre con obesidad mórbida que pesa 230 kilos—, Chávez insistió en que el verdadero centro de la historia es otro. «Lo importante no es cuánto pesa Charlie, sino su humanidad. La obra habla de alguien que intenta reparar sus errores, como cualquiera de nosotros», señaló.

Esa reflexión derivó en uno de los pasajes más profundos de la entrevista, cuando explicó qué aprendizaje personal le dejó interpretar este personaje durante más de un año. Según afirmó, la obra lo ayudó a ejercitar la piedad y la comprensión hacia las personas.

«Todos queremos hacer las cosas bien, pero vivir es muy difícil. Ser padres, formar una familia, sostener una relación, equivocarse… La ballena me recordó la importancia de ser un poco más piadosos y comprensivos con los demás«, afirmó.

Consultado por Maru Ramírez sobre qué espera que experimente el público uruguayo al finalizar la función, Chávez respondió que desea que los espectadores recuperen el valor de escuchar historias humanas sin artificios ni distracciones tecnológicas.

«Me gustaría que el público saliera recordando lo humano que puede ser. Que durante un rato podamos olvidarnos de los celulares y simplemente escuchar la historia de otro ser humano. Eso también es una forma de comunión«, sostuvo.

La entrevista dejó ver a un Julio Chávez reflexivo, sensible y profundamente comprometido con el teatro como espacio de encuentro. Lejos de limitarse a promocionar una obra, compartió una mirada sobre la vida, el trabajo artístico y la necesidad de construir una sociedad más empática, un mensaje que encontró inmediata sintonía con el espíritu de En la Punta de la Lengua, donde las conversaciones buscan descubrir el costado más humano de sus protagonistas.


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