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Cocinas del mundo presenta talleres gastronómicos de Medio Oriente, México, Brasil y Rusia

Desde Venezuela, la periodista gastronómica Marcela Baruch anunció un ciclo de cuatro talleres participativos en octubre y noviembre, en el Instituto Uruguayo Gastronómico de Punta del Este UGE

Marcela Baruch presentó en En la Punta de la Lengua, programa conducido por Maru Ramírez, un nuevo ciclo de Las Cocinas del Mundo que tendrá cuatro encuentros en Punta del Este: el 6 y el 21 de octubre y el 5 y el 18 de noviembre. La propuesta busca acercar distintas culturas a través de clases de cocina participativas, con un máximo de 16 personas por encuentro.

El primer taller estará dedicado a la cocina de Medio Oriente. Luego llegará el turno de México, con especial atención a la cocina popular y cotidiana, los tacos y el trabajo de referentes vinculados con la milpa y las taquerías. El tercer encuentro estará dedicado a Brasil, junto a Vico Crocco, mientras que el ciclo finalizará con una aproximación a la cocina rusa.

La propuesta no está planteada como una clase tradicional de cocina. Baruch explicó que se trabajará junto a personas vinculadas con las culturas gastronómicas abordadas, algunas profesionales y otras portadoras de saberes familiares. El objetivo es cocinar y, al mismo tiempo, conocer las historias que están detrás de cada preparación.

Como ejemplo, mencionó a Daniela Dunn, descendiente de libaneses que vivió en Medio Oriente y que participará del encuentro dedicado a esa región para transmitir recetas aprendidas junto a su madre. También contó el caso de un participante de familia armenia que manifestó su intención de volver a preparar algunas de las recetas que cocinaba su abuela.

“Es una clase de cocina participativa donde la cultura se va metiendo”, explicó Baruch. Según señaló, el espíritu del ciclo es aprender con curiosidad y libertad, incorporando las experiencias personales de quienes participan.

La periodista también destacó que esa búsqueda de saberes familiares atraviesa sus recorridos gastronómicos por distintos países. Incluso cuando se trata de cocinas contemporáneas y profesionales, sostiene que muchas veces el punto de partida de la creatividad está en las recetas y conocimientos transmitidos dentro de las familias.

Panamá, entre la cocina africana y el café

Baruch se encontraba en Panamá durante la entrevista, participando de la final regional latinoamericana de un concurso gastronómico organizado por San Pellegrino y Acqua Panna, que busca identificar jóvenes talentos de la cocina. La final mundial se realizará en Milán el próximo año.

Su estadía también le permitió profundizar en la gastronomía panameña, especialmente en la influencia africana. Según explicó, alrededor del 40% de la población de Panamá se identifica como afrodescendiente, una presencia que se refleja fuertemente en la cocina.

La gastronomía panameña reúne diferentes influencias africanas. Por un lado, la vinculada con las poblaciones africanas trasladadas durante el período de esclavitud y, por otro, la influencia de comunidades provenientes de las Antillas, atravesadas a su vez por tradiciones culinarias de origen indio.

Baruch señaló que estas influencias pueden reconocerse en preparaciones con frituras, guisos, pescados y condimentos intensos. Durante su visita a Colón, ciudad portuaria cercana a la capital, probó pescado frito vendido en la calle por unos cinco dólares.

Entre las preparaciones que destacó aparecen el sancocho, el ceviche, el arroz con pollo, la ropa vieja y las caramañolas, además de las empanadas elaboradas con masa de maíz y rellenas de carne o pescado.

Las empanadas, explicó, forman parte de una tradición gastronómica compartida por distintos países de la región y pueden rastrearse también en Colombia y Venezuela. La explicación se vincula con una historia regional anterior a las actuales fronteras nacionales y con tradiciones culinarias que atravesaron distintos territorios.

Café, chocolate y productos tropicales

Panamá también le permitió conocer dos productos que considera especialmente relevantes: el café y el cacao. Baruch destacó particularmente el café geisha, una variedad de características delicadas que ha adquirido reconocimiento internacional.

La periodista también participó de una cata de chocolate y destacó la calidad del cacao panameño. A eso sumó las frutas tropicales disponibles en el país, entre ellas papaya, zapote y maracuyá.

Para Baruch, la gastronomía está comenzando a ocupar un lugar más importante dentro de la identidad turística de Panamá, aunque considera que todavía tiene escasa visibilidad internacional en comparación con otros atributos del país, como el Canal de Panamá, sus playas y sus islas.

“Se reconoce poco, está recién construyéndose hacia el exterior”, señaló al referirse a la gastronomía panameña. También mencionó a cocineros que están contribuyendo a proyectarla internacionalmente, entre ellos Mario Castillón y el restaurante Cantina del Tigre.

Cuatro encuentros para conocer otras culturas

El ciclo Las Cocinas del Mundo propone así trasladar esa experiencia de viaje a Punta del Este. En lugar de limitarse a reproducir recetas, la propuesta busca incorporar las historias, las tradiciones y los vínculos familiares asociados a cada gastronomía.

Los cuatro talleres se realizarán los días 6 y 21 de octubre, y 5 y 18 de noviembre, en el Instituto Uruguayo Gastronómico de Punta del Este UGE (Pascual Gattás esq. San Francisco, frente a Radio Viva) con cupos de hasta 16 participantes por encuentro.

Las personas interesadas pueden comunicarse a través de Instagram con @lascocinasdelmundo o @marcelabaruch para consultar por las inscripciones y los detalles de cada taller.


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