Podios, sacrificio y ambición: el gran momento de Maite Cáceres en Estados Unidos
La piloto uruguaya Maite Cáceres fue protagonista en Pura Vida, el programa conducido por Pato Pita y Acu Iribarren, donde compartió sensaciones, aprendizajes y objetivos en medio de una temporada intensa y altamente competitiva en el automovilismo norteamericano.
Cáceres llega a este presente tras un fin de semana soñado en Homestead, Miami, donde volvió a subirse al podio en tres oportunidades y alcanzó los diez podios en lo que va del año. Seis de ellos fueron en la Fórmula FARA y cuatro en la Copa Damas de la Toyota GR Cup, dos categorías muy distintas que la obligan a cambiar de chip casi sin respiro. “Volver a la Fórmula después de más de un año y medio fue muy lindo. Nos sirve muchísimo como entrenamiento y, además, no hay nada más motivante que estar peleando adelante”, contó.
La adaptación entre autos tan diferentes es uno de los grandes desafíos de la temporada. Maite explicó que pasar de un monoplaza a un auto con techo implica modificar por completo el estilo de manejo. “En la Fórmula todo es más prolijo y metódico, mientras que en el Toyota GR86 la dinámica es más física, más de lucha. Tenés que saber manejar la temperatura, el roce con otros autos y una velocidad de curva muy distinta”, detalló, subrayando la importancia de mantenerse activa carrera tras carrera.
El proceso no es solo deportivo. Vivir en Estados Unidos, lejos de Uruguay, también forma parte del camino. “Lo que más extraño es mi familia. Mis abuelos, mis sobrinos, perderme momentos importantes duele, pero es parte del sacrificio de seguir una pasión”, confesó. Aun así, valoró el entorno latino y el apoyo que encuentra en Miami, algo que ayuda a sobrellevar la distancia.
En lo deportivo, los objetivos están claros. La prioridad es quedarse con la Copa Damas de la Toyota GR Cup y seguir acercándose al top ten general. A eso se suma la necesidad de conseguir más jornadas de prueba, un factor clave que hoy depende casi exclusivamente del presupuesto. “En el automovilismo, entrenar es tan importante como competir, y no siempre se puede. Todo suma para seguir creciendo”, explicó.
Más allá del presente, Maite también se permite soñar. El gran anhelo es dar el salto a categorías GT, con la mira puesta en GT4 o incluso GT3 dentro de campeonatos como IMSA. “Sería un paso enorme, con carreras más largas y un nivel altísimo, pero estamos trabajando para eso, paso a paso”, afirmó.
Con apenas tres fechas restantes en el calendario —Road Atlanta, Road America e Indianápolis—, Cáceres encara la recta final del año con confianza, ambición y los pies en la tierra. Un presente sólido que confirma que el crecimiento no es casualidad, sino el resultado de trabajo, sacrificio y una clara vocación por ir siempre un poco más adelante.
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