Del Arco: la marca uruguaya que apuesta por la cosmética artesanal y el cuidado del ambiente
Desde Florida, Del Arco impulsa una propuesta de jabones artesanales elaborados con aceite de oliva, combinando el cuidado de la piel con una producción consciente y sostenible.
Crear un producto que cuidara tanto a las personas como al planeta fue el objetivo que llevó a Inés Villagrán a fundar Del Arco, un emprendimiento nacido en Florida que hoy distribuye jabones artesanales en distintos puntos del país. En diálogo con Empresa Viva, la emprendedora repasó el origen de la marca, su filosofía de producción y los desafíos de seguir creciendo sin perder la esencia.
Una idea que nació de la preocupación por el medio ambiente
Villagrán contó que el proyecto comenzó a gestarse en 2018, cuando empezó a cuestionarse el impacto ambiental de los hábitos cotidianos. Esa inquietud la llevó a buscar una forma de contribuir desde su propio lugar.
«Quería lograr hacer un producto noble y compartirlo con otras personas», explicó. Así nació Del Arco, con la premisa de elaborar jabones de manera artesanal, respetando tanto la piel como el medio ambiente mediante procesos simples, conscientes y responsables.
La emprendedora señaló que detrás de la marca existe la convicción de que es posible producir de otra manera, privilegiando la elaboración manual y el respeto por los tiempos naturales de cada proceso.
El aceite de oliva como protagonista
Uno de los pilares de Del Arco es el uso del aceite de oliva como ingrediente principal. Tras investigar sus propiedades y beneficios para la piel, Villagrán decidió recuperar la tradicional receta del jabón de Castilla, utilizando el mismo aceite de oliva que se comercializa para consumo humano.
Cada pieza es elaborada íntegramente de forma artesanal y pasa por sus manos, respetando los tiempos de maceración y un período de curado que puede extenderse entre 40 y 60 días.
Además, procura trabajar con insumos locales siempre que es posible. En el caso del aceite de oliva, se abastece con producción de Casupá, en el departamento de Florida, fortaleciendo también la economía regional.
Del apoyo familiar al reconocimiento nacional
Los primeros consumidores fueron su familia, que colaboró probando las distintas formulaciones hasta alcanzar el producto definitivo.
Con el paso de los años, Del Arco comenzó a ganar presencia en el mercado y actualmente cuenta con puntos de venta en Montevideo, Canelones, Colonia y otros departamentos, además de llegar a clientes de distintas zonas del país.
Villagrán destacó que gran parte del crecimiento se debe al boca a boca, complementado por la difusión a través de las redes sociales, especialmente en su cuenta de Instagram.
Crecer sin perder la esencia
Aunque su objetivo es continuar expandiendo la marca, la fundadora de Del Arco dejó en claro que el crecimiento debe mantenerse alineado con los valores que dieron origen al emprendimiento.
«La sostenibilidad es una decisión diaria en Del Arco. No es una estrategia de marketing», afirmó.
Según explicó, cada decisión de la empresa busca minimizar el impacto ambiental y mantener la coherencia entre el cuidado de la piel, el respeto por los procesos artesanales y la protección del planeta, una filosofía que aspira a sostener en la próxima etapa de desarrollo de la marca.
+ Entradas de programa: Empresa Viva
