Entrevistas

Director de Betabel lleva el hummus uruguayo al exterior

Gastón Cesperes explicó el crecimiento de Betabel, la tecnología que extenderá la vida del hummus y la expansión hacia Paraguay y Colombia.

Betabel nació en Maldonado en 2016 a partir de una idea que comenzó casi como una broma y terminó convirtiéndose en una empresa dedicada a la elaboración de hummus. Diez años después, la firma prepara un cambio tecnológico que permitirá extender de 10 a 60 días la vida útil de su producto, sin incorporar conservantes.

Gastón Cesperes, director de Betabel, contó la historia de la empresa en una entrevista realizada por Marcos Grolero y Verónica Bibiloni en Conexión Empresarial, donde repasó los comienzos del emprendimiento, su proceso de crecimiento, el ingreso a las grandes superficies y los planes de expansión internacional.

De una broma a una empresa

La idea original surgió a partir del hermano de Cesperes, quien conoció el hummus en el restaurante que tenía en Punta del Diablo. Después de probarlo en una picada, comentó en tono de broma: “Esto hay que envasarlo y venderlo”.

Aquella ocurrencia quedó dando vueltas y comenzó a transformarse en un proyecto. En 2015 llegaron los primeros viajes para conocer distintas variedades de hummus y, a fines de 2016, se realizó el lanzamiento del producto en Maldonado.

Los primeros 100 potes fueron elaborados de manera completamente artesanal, etiquetados a mano y colocados en los envases prácticamente uno por uno. “La gente no tenía idea de lo que era la mayoría, pero le gustaba”, recordó Cesperes.

El crecimiento comenzó en pequeños comercios y ferias de alimentos, en una época en la que el hummus todavía era poco conocido en Uruguay. “En ese momento no era nada común”, señaló. La empresa tuvo que construir un mercado para un producto que en Estados Unidos y Europa ya tenía décadas de consumo.

El salto a las grandes superficies

Cesperes tomó las riendas de la empresa en 2020, tras el fallecimiento de su hermano, y decidió continuar y potenciar el camino iniciado por él. El proceso implicó aprender desde cero sobre una actividad industrial que ninguno de los dos conocía previamente.

La rentabilidad, explicó, llegó recién después de varios años. “Creo que lo más difícil es sostener una empresa a lo largo del período cuando, sinceramente, fuimos positivos hace muy pocos años”, afirmó. Para él, la constancia y la inversión permanente resultaron determinantes para atravesar esa etapa.

Uno de los principales puntos de inflexión se produjo a fines de 2021, cuando Betabel ingresó al Grupo Disco, después de haber comenzado con presencia en Tienda Inglesa y Macro. El salto en las ventas permitió proyectar nuevas inversiones en tecnología, procesos y eficiencia productiva.

“Si no tenés ventas, no tenés empresa”, resumió Cesperes, quien destacó que el crecimiento comercial tuvo que acompañarse con mejoras internas para sostener la producción y cumplir con las exigencias de las grandes superficies.

Más vida útil sin conservantes

Uno de los desafíos centrales para Betabel es que el hummus es un alimento fresco, con una vida útil actual de apenas 10 días. Para modificar esa condición, la empresa está realizando una importante inversión en una nueva tecnología de envasado.

El sistema utiliza una atmósfera controlada, mediante la reducción del oxígeno dentro del envase y la incorporación de gases inertes como dióxido de carbono y nitrógeno. Según explicó Cesperes, esto permite ralentizar el proceso de degradación del alimento manteniéndolo refrigerado.

La nueva tecnología permitirá llevar la vida útil hasta aproximadamente 60 días sin utilizar conservantes. Las máquinas llegarán antes de fin de año y, de acuerdo con el empresario, el producto podrá conservar sus características durante ese período bajo las condiciones adecuadas de frío.

La apuesta se vincula con una de las características que Betabel considera centrales en su propuesta: alimentos de “etiqueta limpia”. El hummus se elabora principalmente a partir de garbanzos, tahini, aceites, sal marina, limón, pimienta y vinagre de manzana, con ingredientes mínimamente procesados.

La planta también atravesó un proceso de casi tres años para obtener la habilitación correspondiente para elaborar alimentos libres de gluten. Cesperes destacó que se trata de un procedimiento “largo y costoso”, pero que permite ofrecer mayores garantías a consumidores celíacos, intolerantes o que simplemente eligen productos sin gluten.

El desafío de exportar sin descuidar Uruguay

Actualmente, el mercado uruguayo representa alrededor del 95% de las ventas de Betabel, mientras la empresa comenzó a ampliar su presencia internacional. Argentina fue uno de los primeros mercados de exportación y ahora Paraguay aparece como un nuevo destino.

Cesperes explicó que los productos ya fueron registrados en Paraguay y que la intención es comenzar a enviar mercadería entre fines de setiembre y comienzos de octubre, con presencia en las principales cadenas de supermercados de ese país. Además, la empresa avanza comercialmente en Colombia.

Sin embargo, el empresario remarcó que la expansión internacional no implica dejar de lado el mercado doméstico. “El mercado local realmente es para nosotros hoy en día lo más importante”, sostuvo.

Para Cesperes, la exportación representa un complemento que permite fortalecer las ventas, sostener el crecimiento y generar recursos para continuar invirtiendo y desarrollando nuevos productos, pero el principal espacio de crecimiento de Betabel continúa estando en Uruguay.

Una empresa que busca seguir creciendo

A diez años de aquel primer lote artesanal de 100 potes, Betabel enfrenta ahora una nueva etapa marcada por la tecnología, la ampliación de la vida útil del producto y la búsqueda de nuevos mercados.

Cesperes considera que la evolución de la empresa demuestra la importancia de sostener un proyecto durante los años iniciales, incluso cuando la rentabilidad tarda en llegar. “Si realmente no creés en el proyecto y amás lo que hacés, es inviable seguir adelante”, afirmó.


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