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Alimentación y hábitos esenciales para atravesar los primeros fríos con más energía

En el programa Pura Vida, la nutricionista Clara Valderrama abordó la importancia de la nutrición durante el invierno y su relación directa con el cansancio, la baja energía y el sistema inmunológico. La entrevista se realizó via telefónica con Bogotá, donde Valderrama desarrolla su trabajo profesional y forma parte del consejo consultor de Herbalife.

Según explicó la especialista al ser entrevistada por Pato Pita, la llegada del frío suele venir acompañada de una disminución de la energía física y emocional. El clima gris, las bajas temperaturas y la menor exposición al sol influyen directamente en el estado de ánimo y en la producción de vitamina D, lo que puede generar una sensación persistente de cansancio, asociada incluso a la llamada depresión estacional.

En ese contexto, Valderrama subrayó que la alimentación cumple un rol central para atravesar mejor el invierno. Un sistema inmunológico fuerte depende, en gran medida, de una nutrición adecuada, especialmente en épocas en las que el organismo se vuelve más vulnerable a virus y bacterias. “Si no nos hemos alimentado bien antes, cualquier microorganismo puede aprovechar ese momento de debilidad”, advirtió.

Al momento de recomendar claves concretas, la nutricionista prefirió hablar de nutrientes antes que de alimentos puntuales. Destacó la importancia de una adecuada ingesta de proteínas —presentes en carnes magras, pollo, pescado o soja—, el consumo diario de frutas y verduras ricas en vitaminas y minerales, y una correcta hidratación, aun cuando la sensación de sed sea menor en invierno.

Uno de los nutrientes más relevantes en esta época es la vitamina D, cuya principal fuente es la exposición solar. Ante su disminución, Valderrama aconsejó recurrir a alimentos fortificados, especialmente lácteos, o a suplementos que combinen calcio y vitamina D, siempre con control profesional.

Respecto a otras vitaminas, aclaró que la vitamina C cumple un rol preventivo y antioxidante, pero no cura el resfriado una vez instalado. También remarcó la importancia de minerales como el hierro y el magnesio, fundamentales para combatir el cansancio, y de las vitaminas del complejo B, que se encuentran en verduras de hoja verde y frutos secos. Al no almacenarse en el cuerpo, su consumo debe ser diario.

Más allá de la alimentación, la entrevistada señaló que los hábitos cotidianos son determinantes para sostener la energía durante los meses fríos. Mantenerse activo, realizar ejercicio, dormir entre siete y nueve horas —según recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud—, practicar meditación y reducir el consumo de azúcar y alcohol son pilares para un bienestar integral.

Finalmente, Valderrama dejó un mensaje claro para quienes desean empezar a cuidarse: revisar los hábitos actuales, identificar pequeños cambios posibles y avanzar de forma gradual. “Las metas cortas y sostenidas en el tiempo son las que permiten llegar al invierno con una rutina más saludable”, concluyó, sin dejar de recomendar controles médicos preventivos para detectar a tiempo posibles déficits nutricionales.

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