Rodrigo Buenavida expande minimercado autónomo que lleva snacks y bebidas a edificios y empresas
El emprendedor detrás de IALA Market contó en Conexión Empresarial cómo funciona este formato de compras 100% digital y sus planes de expansión en Uruguay.
La comodidad de tener un minimercado sin salir del edificio, esperar un delivery o hacer una fila es la propuesta de IALA Market, un formato de comercio autónomo que ofrece snacks, bebidas y productos de conveniencia con compra y pago 100% digital. El emprendimiento, que ya funciona en instituciones educativas de Punta del Este, proyecta sumar nuevos puntos en Maldonado y Montevideo.
En diálogo con Vero Bibiloni en Conexión Empresarial, Rodrigo Buenavida, emprendedor detrás de IALA Market, explicó cómo funciona este modelo de negocio, qué oportunidades ofrece para empresas y edificios residenciales y cuáles son sus planes de crecimiento.
Un minimercado que funciona sin personal
IALA Market consiste en instalar un espacio de autoservicio dentro de una empresa, universidad o edificio residencial. El lugar cuenta con un mueble abierto, una heladera y un sistema digital que permite a los usuarios elegir sus productos, escanearlos o marcarlos en un tótem y pagar con tarjeta.
“Es un sistema, totalmente autónomo. Está veinticuatro horas, no hay que salir a la calle, no hay que perder tiempo de trabajo, para los edificios no tenés que salir a la calle, no tenés que esperar un delivery”, explicó Buenavida.
La propuesta busca resolver compras cotidianas de manera rápida y accesible. Los usuarios pueden bajar desde sus apartamentos, incluso de madrugada, para adquirir lo que necesitan, mientras que en las empresas y universidades el servicio permite acceder a alimentos y bebidas sin abandonar el lugar.
Uno de los aspectos centrales del modelo es la adaptación de la oferta a cada comunidad. No todos los minimercados tienen los mismos productos: la selección depende de si se trata de una universidad, una oficina o un edificio residencial, y de las preferencias de quienes utilizan el servicio.
“Para nosotros es muy importante que cada comunidad que nosotros estamos atendiendo, cada minimercado, tenga los productos que las personas que están ahí necesitan”, señaló el emprendedor.
De Brasil a Punta del Este
Buenavida contó que la idea surgió en diciembre, cuando comenzó a buscar un nuevo proyecto para emprender. A partir del contacto con un mentor y socio en Brasil, que cuenta con 30 minimercados autónomos operativos principalmente en empresas, conoció el modelo y decidió traerlo a Uruguay.
El emprendedor tiene experiencia en distintos rubros. Es terapeuta ocupacional de profesión y también está al frente de Accede Uy, un emprendimiento que desarrolla productos para personas en situación de discapacidad mediante impresión 3D. Además, cuenta con un e-commerce y antecedentes en el sector gastronómico y en una academia de skate y patines.
“Soy full emprendedor, me encanta aprender de distintos rubros e ir volcando los aprendizajes que me dejó el emprendimiento anterior”, comentó.
La primera experiencia de IALA Market comenzó hace aproximadamente dos meses y medio en la Universidad Católica del Uruguay (UCU), en Punta del Este, donde instaló dos minimercados, uno en cada edificio. Posteriormente, sumó un punto en la Universidad de la Empresa (UDE), también en Punta del Este.
La respuesta de los consumidores y el desafío de la seguridad
Uno de los temores iniciales de Buenavida era cómo responderían los usuarios ante un sistema sin personal y con góndolas abiertas. Sin embargo, aseguró que la aceptación en la UCU fue muy positiva y que el nivel de compras superó sus expectativas.
El modelo contempla un margen de pérdidas u “olvido” dentro de su funcionamiento. Para controlar la mercadería, IALA Market utiliza cámaras y un software que permite monitorear las compras y el comportamiento del stock. El emprendedor relató que, en algunos casos, cuando detecta que alguien retiró dos productos y pagó uno, se comunica con esa persona para que revise su cuenta bancaria y complete el pago.
Según explicó, las diferencias entre la mercadería disponible y las compras registradas han sido muy pocas. También destacó que los puntos se instalan en lugares con control de acceso, como universidades o edificios, y no directamente en la vía pública.
“En cada compra es como que se juega la ética de la persona”, reflexionó Buenavida, quien considera que el emprendimiento también plantea un interesante experimento social sobre el comportamiento de las personas cuando no hay un vendedor presente.
Un modelo de negocio adaptado a cada lugar
La instalación de IALA Market puede funcionar bajo distintos acuerdos, dependiendo del tipo de espacio y de las características de la comunidad.
En edificios residenciales, por ejemplo, el modelo habitual es el comodato: la empresa instala y gestiona el minimercado, mientras que el edificio aporta un espacio con electricidad. A cambio, recibe un porcentaje de la facturación, que permite cubrir el consumo eléctrico y generar un ingreso adicional.
“Dame una pared y un enchufe que yo te hago, te armo un mueble para vos, para tu espacio, para que quede súper estético”, explicó Buenavida.
El diseño y la estética son aspectos relevantes para el emprendedor, ya que el servicio se incorpora a espacios de uso cotidiano, como viviendas, oficinas y universidades. Por eso, cada instalación se adapta al lugar y a las necesidades de sus usuarios.
En edificios de Punta del Este, donde la ocupación puede concentrarse en los meses de verano, también se estudian alternativas de pago mensual. Los residentes podrían abonar un monto fijo durante el año y utilizar ese crédito cuando se encuentren en el departamento.
Expansión en Montevideo y nuevos puntos en Maldonado
El próximo paso de IALA Market será la apertura de un minimercado en MedCity, un edificio residencial de Montevideo cuya entrega está prevista para dentro de un mes, según explicó el emprendedor en la entrevista.
El desembarco en un edificio residencial implica nuevos desafíos logísticos, mayor volumen de productos y una adaptación de la oferta a otra comunidad, diferente a la de las universidades.
En Punta del Este, Buenavida proyecta sumar nuevos puntos durante el verano, con foco en edificios residenciales y eventualmente barrios privados. La meta para el próximo año es alcanzar diez puntos de venta. “Proyectamos para el año que viene abrir diez puntos”, adelantó.
Información útil
IALA Market ofrece minimercados autónomos con snacks, bebidas y productos de conveniencia, disponibles las 24 horas en espacios privados como empresas, universidades y edificios residenciales. El servicio funciona sin personal, con compra y pago digital. Para consultas e instalaciones, se puede contactar al emprendimiento a través de su Instagram @ialamarket o del teléfono 097 995 007.
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