La competencia internacional de natación en aguas abiertas Nadá en Punta vuelve a la Mansa con tres pruebas en diciembre
Nadá en Punta prepara su segunda edición con más participantes y una estrategia para posicionar a Punta del Este como destino internacional de aguas abiertas.
Nadá en Punta tendrá su segunda edición el 12 y 13 de diciembre en Punta del Este, con tres distancias de competencia y una expectativa de duplicar la cantidad de participantes respecto de su primera edición. Para su director, el exnadador argentino Diego Degano, el objetivo va más allá de organizar una carrera: se trata de construir un producto turístico capaz de atraer visitantes y posicionar al destino en el circuito internacional de aguas abiertas.
Degano, cuatro veces campeón mundial de aguas abiertas entre 1989 y 1992 y ganador del Olimpia de Oro en 1992 como mejor deportista argentino de ese año, es uno de los directores del evento junto al uruguayo Carlos Scanavino, histórico referente de la natación nacional. En diálogo con Marcos Grolero y Verónica Bibiloni en Conexión Empresarial, explicó que la elección de Punta del Este respondió a las características naturales, la infraestructura y el potencial turístico de la ciudad.
“La natación de aguas abiertas respecto de la pileta tiene algo que la distingue: se hace en un contexto o en un escenario natural”, señaló Degano. En ese sentido, comparó el proyecto con competencias que se desarrollan en destinos como Miami, Cancún y Río de Janeiro, y sostuvo que Punta del Este “no tiene nada que envidiarle a ninguna de estas ciudades”.
La iniciativa fue planteada ante las autoridades de la Intendencia de Maldonado y las direcciones de Deportes y Turismo, que apoyaron la propuesta con una condición: que el evento se realizara fuera de la temporada alta. El propósito es contribuir a extender la actividad turística y descomprimir la agenda de eventos del verano. “El destino es el evento”, resumió Degano al explicar la filosofía con la que fue concebido Nadá en Punta.
La primera edición se realizó en marzo y reunió a 150 nadadores de cuatro países. El 60% de los participantes fueron argentinos, brasileños y venezolanos, mientras que el 40% fueron uruguayos. Sin embargo, el impacto turístico fue considerablemente mayor que la cifra de competidores: según explicó Degano, habitualmente cada nadador llega acompañado por familiares, pareja o amigos, por lo que aquella primera experiencia generó entre 400 y 450 visitantes, con una permanencia aproximada de tres días.
Ese aspecto es central para la organización. Nadá en Punta fue diseñado como una experiencia de varias jornadas y no como una competencia en la que el deportista llega, nada y se va. La actividad deportiva se concentra durante la mañana, permitiendo que los participantes dispongan del resto del día para conocer y disfrutar Punta del Este.
“Lo pensamos como un producto turístico”, explicó Degano. La propuesta contempla una jornada social y de registración, además de las competencias, con la participación de empresas que se integran al evento como aliadas. Para el organizador, el desafío consiste precisamente en transformar una carrera de aguas abiertas en una experiencia que genere fidelidad y motive a los participantes a regresar.
“Por hacer una competencia de aguas abiertas puede ser tan simple como poner cuatro boyas en el agua. El desafío de los organizadores es transformar esa simple competencia en una gran experiencia para el nadador”, afirmó.
La respuesta de los participantes de la primera edición también alimentó las expectativas para diciembre. La organización realizó una encuesta posterior al evento y obtuvo un nivel de respuesta del 70%. Entre quienes respondieron, el 97% calificó la experiencia con la máxima puntuación disponible.
Con ese respaldo, la organización espera duplicar la cantidad de nadadores en la segunda edición. A tres meses del evento, las inscripciones ya se aproximaban al número alcanzado durante el debut, mientras que el período de inscripción permanecerá abierto hasta aproximadamente una semana antes de la competencia.
El crecimiento, sin embargo, está pensado de manera gradual. Degano explicó que el objetivo es alcanzar los 1.000 participantes en un plazo de cinco años, evitando que una expansión demasiado rápida afecte la seguridad y la calidad de la experiencia. “Estamos trabajando para ello con toda la ansiedad, la expectativa y, sobre todo, el profesionalismo puesto al servicio de los nadadores”, sostuvo.
La segunda edición tendrá tres distancias: 500 metros, concebida como una prueba de sprint de aproximadamente siete minutos; dos kilómetros, con una duración estimada de media hora; y cinco kilómetros, la prueba de fondo. Las dos primeras se disputarán el sábado y la competencia de mayor distancia será el domingo, siempre en aguas de la Mansa.
Este año, además, Nadá en Punta se trasladará a la zona de la parada 3, donde la organización ya cuenta con autorización de la Dirección Nacional de Hidrografía para utilizar tanto la playa como el muelle. El cambio forma parte de la evolución de una propuesta que busca crecer sin perder de vista su escala, su seguridad y su vínculo con el destino.
La apuesta de fondo es que Punta del Este pueda incorporarse al mapa regional de grandes eventos de aguas abiertas. Para Degano, la experiencia acumulada en el deporte permite pensar en objetivos de mediano y largo plazo: primero consolidar el evento, luego aumentar progresivamente la participación y, finalmente, convertir a Nadá en Punta en una marca turística reconocida más allá de Uruguay.
Ficha del evento: Nadá en Punta se realizará el 12 y 13 de diciembre en Punta del Este, con base en la zona de la parada 3 de la playa Mansa y utilización del muelle, y contará con pruebas de 500 metros, 2 kilómetros y 5 kilómetros; las dos primeras se disputarán el sábado y la prueba de fondo el domingo. Más información en el sitio oficial nadaenpunta.com
Crédito foto portada: web oficial de Nadá en Punta
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