DestacadaEmpresasEntrevistas

Rodrigo Zeballos en el aniversario de Barraca Maldonado: “hace 30 años abrí la Barraca con 1.500 ladrillos y 3 mil dólares que me prestó mi abuelo”

En el programa Conexión Empresarial, conducido por Marcos Grolero, el director de Barraca Maldonado, Rodrigo Zeballos, compartió una conversación que combinó memoria, gestión empresarial y mirada de largo plazo, en el marco de los 30 años de la firma.

“Esto empezó con 1.500 ladrillos que tenía en casa y 3.000 dólares que me prestó mi abuelo”, recordó Zeballos al reconstruir los primeros pasos de la barraca, iniciados el 1.º de marzo de 1996. Aquel comienzo, marcado por el coraje y la confianza de proveedores, se sostuvo con un equipo humano que hoy es uno de los pilares del negocio: dos funcionarios siguen desde el primer día y más de la mitad del personal lleva más de diez años en la empresa.

Durante la entrevista, Zeballos se detuvo en uno de los temas más sensibles del sector: los recursos humanos. Reconoció que el escenario actual es más complejo que décadas atrás, con diferencias generacionales marcadas y un rubro que exige logística permanente, predios amplios y una estructura operativa exigente. “Hoy las motivaciones son otras y el desafío es mayor”, sintetizó.

El crecimiento de Barraca Maldonado no fue lineal. Zeballos recordó momentos críticos, como la crisis de 2001–2002, pero destacó que la empresa logró sostener un desarrollo constante, con altibajos, hasta concretar recientemente su tercera gran reforma. A diferencia de las anteriores, esta se realizó ya con local y predio propios, lo que permitió una transformación profunda: un showroom ampliado a 500 metros cuadrados, mejoras en la comodidad para clientes y trabajadores, y una fuerte apuesta a la sustentabilidad, con la instalación de 44 paneles solares que permiten operar con energía 100 % renovable.

Consultado sobre el impacto de los megaproyectos inmobiliarios en Maldonado y Punta del Este, Zeballos fue claro: “Impactan mucho y te obligan a mejorar”. Explicó que la barraca trabaja tanto para quien reforma un baño pequeño como para grandes desarrollos en altura, y que el desafío está en innovar, mejorar precios y ampliar la variedad de materiales sin perder cercanía con el cliente.

Sobre el crecimiento acelerado de la ciudad, el director de Barraca Maldonado expresó una mirada equilibrada. Dijo no temerle al desarrollo, pero sí manifestó preocupación por que se haga de forma ordenada y respetuosa con el entorno. “El problema es cuando se cruzan ciertas líneas: alturas desmedidas o construcciones que dañan el ecosistema”, advirtió.

Al proyectar la empresa a diez años, Zeballos imaginó a Barraca Maldonado consolidada en su rol actual: una firma integrada al entramado productivo del departamento, cercana a su gente y pensada como un legado local. “Queremos seguir siendo parte de las obras de Maldonado y estar siempre en pos de la gente”, afirmó.

La charla cerró con un costado más personal: Zeballos contó que viajará a Córdoba, Argentina, para competir en la tercera fecha del campeonato cordobés de rally de asfalto, en Carlos Paz, al mando de un Citroën del equipo GP Motorsport. Un paréntesis deportivo en una agenda marcada por la gestión, el crecimiento y los próximos desafíos de una empresa que ya forma parte de la historia del departamento.

WhatsApp