La actriz Sofía Cabrera sensibiliza sobre la depresión, ansiedad, crisis y otros problemas en la salud mental a través de cortometrajes
La realizadora y actriz uruguaya Sofía Cabrera habló con Maru Ramírez en En la Punta de la Lengua sobre salud mental, cine independiente y nuevos proyectos.
La actriz, escritora y realizadora uruguaya Sofía Cabrera regresó a vivir a Uruguay después de pasar buena parte de su vida en Chile y continúa desarrollando proyectos audiovisuales que invitan a reflexionar sobre la salud mental, las emociones y las expectativas personales. Entrevistada por Maru Ramírez en el programa En la Punta de la Lengua, con producción de Loana Romero, repasó el impacto de su primer cortometraje, Prestando mis alas, y presentó su nuevo proyecto, La ventana que elegimos, que obtuvo el segundo lugar en una votación vinculada a un concurso de Sofia Coppola.
Cabrera se trasladó a Chile a los once años por motivos laborales de su padre y regresó a Uruguay hace aproximadamente un año y medio. Formada en Artes Dramáticas, desarrolló su carrera en teatro, cine y televisión, con participaciones en producciones de Uruguay, Argentina y Chile. Aunque siempre tuvo clara su vocación por la actuación, también encontró en la escritura y la dirección una manera de contar historias que considera necesarias. “Siempre he pensado que los artistas y los creadores tenemos un poco la tarea de ser los que hablan de los problemas que estamos viviendo en la actualidad”, expresó.
Prestando mis alas: cuando acompañar es más importante que hablar
Su primer cortometraje, Prestando mis alas, fue realizado en 2020, durante la pandemia de COVID-19. En apenas tres minutos cuenta la historia de Cecilia, una joven que atraviesa una profunda depresión durante el confinamiento y comienza a recibir terapia psicológica de forma virtual. Incapaz de hablar durante las sesiones, encuentra en la presencia paciente de su terapeuta una forma de acompañamiento que no necesita palabras.
La obra aborda la depresión, la ansiedad y la importancia de pedir ayuda, temas que atraviesan buena parte del trabajo creativo de Cabrera. La actriz explicó que su interés por la psicología la llevó a utilizar el cine como una herramienta para abrir conversaciones que todavía resultan difíciles. “Creo que es muy importante que se hable y que se normalice el hablarlo, porque también este tabú del tema de la salud mental todavía sigue existiendo”, señaló.
Desde su experiencia en distintos países latinoamericanos, considera que las generaciones más jóvenes están contribuyendo a cambiar la manera de hablar sobre el bienestar emocional. Sin embargo, advirtió que todavía existen barreras para reconocer la vulnerabilidad, especialmente entre quienes sienten vergüenza de expresar lo que les ocurre o solicitar apoyo. Para Cabrera, comprender que ser vulnerable no significa ser débil es parte de ese cambio cultural pendiente.
La ventana que elegimos y la crisis de los treinta
Cinco años después de escribir Prestando mis alas, Cabrera volvió a trabajar junto a su amiga y colaboradora Paloma Dal en La ventana que elegimos, un nuevo proyecto que surgió a partir de una convocatoria vinculada a Sofia Coppola. Inicialmente, la actriz no pensaba presentarse, pero una conversación con Paloma la impulsó a escribir una historia inspirada en una inquietud personal: la llamada crisis de los treinta.
La propuesta obtuvo el segundo lugar en las votaciones del concurso y recibió una devolución positiva de sus organizadores, aunque Cabrera aclaró que no se trató de un segundo premio formal. El proyecto todavía no había sido estrenado al momento de la entrevista y sus creadoras se encontraban trabajando en los próximos pasos para concretarlo y darlo a conocer.
La historia presenta a una mujer que llega a los treinta años sin haber cumplido las expectativas que imaginaba para esa etapa de su vida. Vive con sus padres, sus ingresos no le permiten alcanzar la independencia económica y siente que está fracasando frente a un modelo de éxito impuesto socialmente.
“Lo que trata un poco el cortometraje es de la forma en la que elegimos ver nuestra vida. O sea, desde qué ventana yo tomo la decisión de verla”, explicó Cabrera. La propuesta invita a cuestionar las exigencias asociadas a determinadas edades y a observar la propia vida con mayor empatía. “La ventana que elegimos al final es la mirada con la que elegimos ver nuestra vida”, resumió.
Mujeres, autogestión y oportunidades en el cine
La realizadora también habló sobre las dificultades que enfrentan las mujeres en la industria audiovisual y sobre la importancia de generar espacios de trabajo donde sus ideas sean valoradas. Según expresó, todavía percibe diferencias en el reconocimiento de las propuestas creativas según quién las presente, una situación que la impulsa a colaborar con otras mujeres y con equipos que respeten su mirada artística.
Su vínculo profesional con Paloma Dal, a quien conoce desde hace doce años, se apoya en una distribución natural de tareas: Cabrera se encarga principalmente de la escritura, mientras que su compañera disfruta especialmente de la edición y el montaje. Ambas comparten, además, su interés por la actuación.
La autogestión ha sido una constante en su carrera. Cabrera recordó que, ante las dificultades para acceder a oportunidades laborales y castings, decidió comenzar a producir sus propios contenidos y publicarlos en internet. “Cuando vi que no habían puertas, dije: ‘Me voy a empezar a generar mis puertas’”, afirmó.
Aunque recibió un reconocimiento como mejor actriz durante una competencia latinoamericana de cortometrajes realizada en pandemia, admitió que ese premio no produjo un cambio inmediato en su trayectoria profesional. Para ella, la mayor recompensa estuvo en la respuesta del público, los mensajes recibidos y las conversaciones que sus trabajos consiguieron generar.
La importancia de seguir entrenando
Durante la entrevista, Cabrera también compartió consejos para quienes buscan desarrollar una carrera actoral. Destacó la disciplina, el estudio permanente, la seguridad personal y la necesidad de mantener actualizados el currículum, el material audiovisual y las fotografías profesionales.
“Las oportunidades son pocas, pero cuando aparecen hay que estar listo”, sostuvo. En ese sentido, recomendó no abandonar la práctica actoral, incluso cuando no aparecen proyectos profesionales, y aprovechar herramientas cotidianas como el celular para grabar escenas y monólogos.
Instalada nuevamente en Uruguay, la actriz aseguró que atraviesa una etapa de reencuentro con su país y con su propia identidad. Tras participar en producciones como Catedrales, continúa vinculada a nuevos rodajes y proyectos que todavía no puede anunciar.
Dónde ver sus trabajos
Prestando mis alas puede encontrarse a través de las redes sociales de Sofía Cabrera y en YouTube. Por su parte, La ventana que elegimos todavía no tenía fecha de estreno confirmada al momento de la entrevista.
La actriz comparte novedades sobre sus proyectos y su actividad artística en Instagram y en su canal de YouTube, donde figura como Sofi Cabrera.
+ Entradas de programa: En la Punta de la Lengua
