Sudafricano radicado en Punta del Este hace 16 años, Ryan Hamilton apuesta a su spritz uruguayo
El empresario sudafricano llegó a Uruguay en 2010 y, tras una trayectoria ligada al turismo y al enoturismo, creó Vamos Spritz, una bebida lista para tomar.
Ryan Hamilton llegó a Uruguay en 2010 junto a su esposa, vinculada entonces a la apertura de Fasano Las Piedras. Lo que comenzó como una nueva etapa de vida en Punta del Este terminó convirtiéndose en una trayectoria empresarial ligada al turismo, el vino y la gastronomía, que ahora desemboca en un nuevo desafío: desarrollar y posicionar Vamos Spritz, una versión local del tradicional aperitivo italiano presentada en lata y lista para tomar.
“Llegué básicamente con mi esposa para empezar una nueva vida”, recordó Hamilton durante una entrevista realizada por Marcos Grolero y Verónica Bibiloni en Conexión Empresarial. Al llegar no hablaba español y encontró algunas dificultades para instalarse y comenzar a desarrollar una actividad empresarial. Poco después participó en la apertura de Playa Vik, en José Ignacio, una experiencia que le permitió integrarse al sector y avanzar posteriormente con sus propios proyectos.
En 2011 creó The Wine Experience, emprendimiento que presentó como pionero del enoturismo en Uruguay, llevando visitantes a distintas bodegas del país. En aquellos primeros años, recordó, la oferta de la región era muy diferente a la actual. “Cuando llegué había como un lugar para tomar café en la península”, señaló al comparar aquel Punta del Este con el destino turístico y gastronómico actual.
Su recorrido también incluyó proyectos vinculados a la promoción y exportación de vinos uruguayos, el trabajo junto al Instituto Nacional de Vitivinicultura (INAVI) y la participación en la apertura de Bodega Garzón. Esa experiencia con el vino terminó siendo un antecedente importante para el nuevo emprendimiento, aunque esta vez la apuesta está puesta en una bebida de consumo más práctico y asociado a momentos sociales.
La idea de Vamos Spritz surgió al observar el crecimiento internacional de las bebidas ready to drink (RTD), especialmente entre consumidores jóvenes. Hamilton identificó una oportunidad en un producto que mantuviera la identidad del spritz, pero que pudiera consumirse directamente desde una lata, sin necesidad de comprar por separado los ingredientes y preparar el cóctel.
“El spritz no es solamente una bebida, es un momento. Es juntarse con amigos, disfrutar, compartir y decir ‘vamos’”, explicó sobre el origen del nombre de la marca. La propuesta apunta a encuentros con amigos, asados, previas y especialmente situaciones vinculadas al verano y la playa.
La bebida tiene 5,2% de alcohol y se presenta en una lata de 473 mililitros, elaborada con espumante. La fórmula fue desarrollada tomando como referencia distintos aperitivos italianos, pero adaptándola al paladar uruguayo. Para la elaboración se utiliza trebbiano, una variedad que Hamilton considera la alternativa más cercana disponible en Uruguay a la uva utilizada tradicionalmente para el prosecco.
El desarrollo requirió una inversión de 120 mil dólares y también implicó resolver parte de la producción fuera del país. Las primeras 66 mil latas fueron fabricadas en Brasil y posteriormente llegaron a la bodega donde se produce la bebida, en Montevideo. “Fue un proceso muy largo y con muchos desafíos”, resumió Hamilton.
El lanzamiento comercial comenzó en los locales de Ta-Ta y mediante PedidosYa y Ta-Ta Delivery, mientras la empresa trabaja para incorporar el producto al Grupo Disco. Según contó el empresario, la respuesta inicial fue positiva y una publicación en El País generó un importante movimiento de ventas online, con unidades que llegaron a agotarse en algunos canales.
Hamilton sostiene que una de las claves de la propuesta está justamente en su practicidad: la lata puede llevarse fría a una reunión o a la playa y consumirse directamente o con hielo y una rodaja de naranja. La bebida busca diferenciarse del Aperol Spritz y no competir directamente con él, sino ofrecer “una versión diferente”, con menor graduación alcohólica y un perfil menos amargo.
La apuesta, además, ya tiene una segunda etapa definida. Hamilton consiguió una bodega en Rio Grande do Sul para comenzar a producir Vamos Spritz en Brasil. Allí trabaja actualmente en una fórmula que deberá adaptarse a las materias primas disponibles, entre chardonnay y moscato, y prevé comenzar con una lata más pequeña, de 269 mililitros.
Para ese mercado, la estrategia inicial será comercializar el producto online, con plataformas como Mercado Libre y Amazon, y apoyarse en una empresa local para la logística. El objetivo es generar primero conocimiento y demanda antes de avanzar hacia las grandes cadenas de supermercados.
La elección de Brasil tampoco es casual. Hamilton entiende que existe una afinidad natural entre el concepto de Vamos Spritz y el estilo de vida asociado al mercado brasileño: playa, música, verano, amigos y encuentros sociales. Después de 16 años radicado en Punta del Este, el empresario busca ahora que la experiencia acumulada en Uruguay sirva como punto de partida para llevar su propia interpretación del spritz a nuevos mercados.
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