Desde el sector inmobiliario analizan el verano: alta demanda, pero no para todos
El fundador de la inmobiliaria Amarras analiza la próxima temporada en Punta del Este: suben hasta 20% los alquileres de alta gama, mientras el segmento medio avanza más lentamente.
El mercado de alquileres de verano en Punta del Este, La Barra y José Ignacio muestra comportamientos muy diferentes según el segmento de precios. Mientras las propiedades de alta gama comenzaron a reservarse desde abril y registran aumentos de entre 10% y 20%, las unidades de valores intermedios presentan un ritmo de contratación más lento. Así lo explicó Gustavo Pereira, fundador de Amarras Inmobiliaria, durante una entrevista realizada por Marcos Grolero y Verónica Bibiloni en el programa Conexión Empresarial, de Radio Viva.
Pereira, cuya empresa cuenta con oficinas en Punta del Este, La Barra y José Ignacio, además de presencia comercial en Argentina, señaló que la evolución de los alquileres refleja las diferencias económicas entre los propios turistas argentinos. “Hoy se está hablando de que Argentina está funcionando con una economía con dos velocidades. Una a la que le está yendo muy bien y otra que no llega a fin de mes”, explicó.
Alquileres de alta gama: aumentos de hasta 20%
Según el empresario, las propiedades más exclusivas de La Barra y José Ignacio comenzaron a alquilarse con varios meses de anticipación. En esas zonas, la demanda se mantiene firme y los precios aumentaron entre 10% y 20% respecto a la temporada anterior.
“Los rangos más altos empezaron más rápido e incluso, para la primera quincena, que es el pico, hay muchas cosas de las que nos falta mercadería”, afirmó. En contraste, señaló que el segmento medio presenta una evolución más lenta, especialmente en áreas donde existe una mayor oferta de apartamentos y casas.
La diferencia responde, en parte, a las características del mercado inmobiliario. Pereira explicó que en La Barra y Manantiales la disponibilidad de propiedades es relativamente reducida frente a la demanda de turistas de alto poder adquisitivo, lo que favorece las reservas anticipadas.
Como antecedente, recordó que el año pasado la inmobiliaria ya había concretado en agosto el 50% de los alquileres que terminaría realizando durante toda la temporada. Incluso, en algunas zonas, para octubre prácticamente no quedaban propiedades disponibles.
¿Cuánto cuesta alquilar en La Barra?
Pereira detalló los valores de referencia para la primera quincena de enero, período que concentra la mayor demanda y los precios más elevados.
En La Barra, una propiedad de dos dormitorios parte de aproximadamente 15 mil a 16 mil dólares por quincena, mientras que una casa de tres dormitorios comienza en torno a los 25 mil dólares.
En el segmento más exclusivo, las propiedades ubicadas directamente sobre la playa o dentro de barrios privados, como Club del Mar, pueden alcanzar valores de 50 mil, 70 mil y hasta 100 mil dólares por el período de mayor demanda.
El empresario explicó que muchas reservas se realizan desde el 26 de diciembre hasta el 15 de enero, aunque también existen turistas que alquilan por períodos más cortos, como hasta el 7 o el 10 de enero, pagando cifras cercanas al valor de la quincena completa.
La situación cambia considerablemente después del 15 de enero. “Lo que te sale la primera quincena de enero en esta zona, la segunda quincena vale la mitad o menos”, aseguró, destacando que esa diferencia de precios también está generando consultas para la segunda mitad del mes.
El turista argentino sigue dominando la demanda
Amarras Inmobiliaria trabaja principalmente con clientes argentinos, por lo que Pereira aclaró que sus observaciones se concentran en ese mercado y no permiten establecer conclusiones sobre el comportamiento de los turistas brasileños.
Entre sus principales clientes identificó familias provenientes de la zona norte del Gran Buenos Aires, especialmente Nordelta, Tigre, Pilar y San Isidro, además de residentes de Rosario y Funes, en la provincia de Santa Fe.
Según explicó, se trata en muchos casos de familias con hijos adolescentes y jóvenes, que organizan sus vacaciones junto con amigos y conocidos. Esta dinámica genera una demanda concentrada en determinados barrios y complejos, donde los grupos buscan alojarse cerca unos de otros.
“La gente alquila acá porque son familias que tienen de entre tres y cinco hijos entre catorce y veinticinco años”, comentó. Agregó que muchos turistas regresan año tras año a las mismas zonas y procuran reservar con anticipación para no quedarse sin la propiedad que desean.
Punta del Este, mucho más que playa
Consultado sobre la posible incidencia del clima en las decisiones de alquiler, Pereira reconoció que el buen tiempo es un factor importante para un destino de playa, pero consideró que la experiencia turística de Punta del Este es mucho más amplia.
Las reuniones familiares, los encuentros con amigos, los asados y la vida social forman parte de los principales atractivos del destino, especialmente durante las fiestas y la primera quincena de enero.
Para determinados grupos de visitantes, explicó, la posibilidad de reencontrarse con familiares y amigos tiene tanto peso como las condiciones climáticas.
Una temporada con dos velocidades
El panorama que describió Pereira muestra una temporada con demanda sólida en las propiedades de mayor valor, reservas tempranas y precios en aumento, pero con un segmento medio más sensible a la situación económica argentina.
La primera quincena de enero continúa siendo el período más solicitado en La Barra y José Ignacio, mientras que la segunda mitad del mes ofrece alternativas considerablemente más económicas.
Para el fundador de Amarras, la clave para comprender el mercado está en distinguir las diferentes zonas, los niveles de precios y los perfiles de turistas, ya que no todos los segmentos evolucionan de la misma manera.
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