EntrevistasGastronomía

Alejandro Cherkoff: La Cofradía de la Sierra, vino, familia y tiempo compartido en Pueblo Edén

Desde Pueblo Edén, Alejandro Cherkoff cuenta cómo una crisis personal se transformó en un proyecto de vida: Cofradía de la Sierra y La Jabaluna, un viñedo-restaurante íntimo donde el vino, la amistad y el tiempo son protagonistas.

En el programa Como Pez en el Agua, Alejandro Cherkoff, copropietario de Cofradía de la Sierra, abrió las puertas de un proyecto singular enclavado en las sierras de Pueblo Edén, que combina viñedo, hospitalidad y cocina de autor en un formato íntimo y profundamente personal. Cofradía nació como una iniciativa familiar que con el tiempo se transformó en una cofradía de amigos unidos por un interés común: hacer vino, sin urgencias comerciales y con una mirada puesta en la calidad y el disfrute compartido.

El restaurante del emprendimiento, La Jabaluna, funciona literalmente en la casa de Cherkoff y su esposa, Stella Maris Hernández. Allí, con una capacidad máxima de 25 personas, la experiencia va mucho más allá del menú: quien llega, come en la casa de los anfitriones, recorre los viñedos, conoce los vinos y escucha una historia de vida marcada por cambios profundos, decisiones difíciles y una búsqueda consciente de tiempo y sentido.

Cherkoff repasó su trayectoria previa —desde la Marina hasta el mundo de la construcción— y cómo una quiebra empresarial en 2015 terminó siendo el punto de inflexión que lo llevó a replantearse prioridades. Ese giro vital, impulsado también por una conversación clave con su hijo mayor, derivó en la vida en la sierra, la bioconstrucción, el trabajo artesanal y, casi sin plan previo, el nacimiento del vino como proyecto colectivo.

La Cofradía está integrada por siete socios-amigos y se rige por reglas poco habituales: no es un negocio pensado para crecer indefinidamente ni para generar retornos financieros rápidos. Se elaboran partidas limitadas de vino, se venden hasta agotarse y la premisa es clara: hacer el mejor vino posible, aun sabiendo que ese objetivo siempre está un poco más adelante.

En cuanto a la producción, el proyecto trabaja con varietales como tannat, pinot noir, merlot, petit verdot y blancos como albariño y chardonnay, con una filosofía centrada en la fruta, la mineralidad y la capacidad de guarda. El vino insignia, Hermano Mayor, resume el espíritu de la Cofradía y solo se consigue en bodega.

La propuesta gastronómica acompaña ese concepto: pocos platos, pensados para maridar con los vinos y adaptados a la estacionalidad. Desde entradas cuidadas hasta platos principales de impronta gourmet, la cocina prioriza producto, coherencia y honestidad, con menús que cambian entre verano e invierno y opciones especiales para grupos.

Ubicada en la Sierra del Carapé, a pocos kilómetros del centro de Pueblo Edén, Cofradía de la Sierra abre principalmente los fines de semana al mediodía, con eventos especiales en fechas puntuales. Más que un restaurante o una bodega, el proyecto se presenta como una experiencia: vino, paisaje, tiempo compartido y la sensación de haber sido recibido, literalmente, en una casa.


+ Entradas de programa: Como pez en el agua
WhatsApp