Entrevistas

Wantán consolida su crecimiento y desembarca en Chile

Con la apertura de Wantán en Chile, Cristian Lecoq repasó el crecimiento de la marca nacida en Punta del Este y reveló cómo proyecta su expansión internacional.

Lo que comenzó hace seis años como una propuesta gastronómica diferente en Punta del Este hoy se transformó en una empresa con presencia en tres ciudades de Uruguay y con su primer desembarco internacional en marcha. En una entrevista en el programa Conexión Empresarial, conducido por Marcos Grolero y Verónica Bibiloni, el fundador de Wantán, Cristian Lecoq, repasó el camino recorrido por la marca, explicó las decisiones que marcaron su crecimiento y adelantó los próximos pasos de un proyecto que ya mira mucho más allá de las fronteras uruguayas.

De Punta del Este a Montevideo: crecer en plena pandemia

El primer gran salto llegó en un contexto tan inesperado como desafiante. En plena pandemia, los propietarios del entonces bar Rumba, ubicado en Punta Carretas, le ofrecieron hacerse cargo de un amplio local gastronómico. Aunque el momento parecía poco favorable para abrir un restaurante, Lecoq decidió asumir el desafío.

«Nos dieron muchas facilidades porque era plena pandemia y querían salir. Dijimos: ‘Juguemos y nos vamos’«, recordó.

Sin embargo, el mayor obstáculo recién comenzaba. La propuesta gastronómica de Wantán requería cocineros especializados provenientes de Perú y las restricciones sanitarias complicaban su ingreso al país. El empresario explicó que mantuvo conversaciones con las autoridades para encontrar una solución que permitiera generar nuevos puestos de trabajo.

«Les decíamos que estábamos haciendo todo lo contrario a lo que pasaba en ese momento: queríamos dar trabajo. Necesitábamos facilidades para traer cocineros y poder abrir«, señaló.

Superado ese proceso, el proyecto continuó creciendo con la apertura del local de Carrasco. Sin embargo, luego de varios años de expansión acelerada, la empresa decidió hacer una pausa estratégica durante 2024 para ordenar procesos internos antes de volver a proyectar nuevas inversiones.

Consolidar la marca antes de cruzar fronteras

Con tres locales consolidados en Uruguay —Punta del Este, Punta Carretas y Carrasco—, Lecoq entendió que era el momento de mirar hacia otros mercados.

Según explicó, durante años recibieron propuestas para franquiciar la marca en distintos países, pero optaron por no seguir ese camino. La razón fue preservar la esencia de Wantán.

«Sentimos que todavía no era el momento de franquiciar. Wantán tiene una identidad muy específica en la experiencia, la decoración y la calidad del producto. Queremos estar nosotros al frente del crecimiento«, afirmó.

Esa filosofía dio origen a una nueva sociedad junto a los empresarios chilenos Mauricio y José Miguel, con quienes mantiene una relación de confianza desde hace varios años. Bajo esa estructura, denominada La Isla, se desarrollarán todas las futuras aperturas internacionales de la marca.

La primera será en Reñaca, en la región de Viña del Mar, cuya inauguración está prevista para los próximos días. Además, Lecoq confirmó que antes de finalizar el año esperan abrir un segundo local en Santiago.

El modelo de negocio y la importancia de cuidar cada detalle

Durante la entrevista también explicó cómo funciona actualmente el negocio y cómo varía el comportamiento de los clientes según la ciudad.

En Punta del Este, donde el local tiene un formato de cantina, aproximadamente el 60% de las ventas proviene del delivery y el takeaway, mientras que el 40% corresponde al consumo en salón. En Montevideo, en cambio, el retiro en el local prácticamente desaparece y el delivery concentra la gran mayoría de los pedidos.

Más allá de esos números, aseguró que el foco siempre estuvo puesto en mantener la calidad del producto hasta el momento en que llega al cliente.

«La comida china tiene que llegar caliente«, sostuvo.

Por ese motivo, Wantán utiliza bolsas térmicas especialmente diseñadas para el reparto y mantiene las tradicionales bandejas de aluminio, pese a que representan un mayor costo operativo.

«No queremos cambiar la bandeja porque conserva mejor la temperatura. Queremos que la gente diga que el producto llegó caliente«, explicó.

Otro de los pilares del proyecto ha sido mantener un ticket accesible. Según indicó, el consumo promedio ronda los 22 dólares por persona, una decisión que considera clave para acercar una propuesta gastronómica diferente a un público amplio.

«Lo más lindo es que la gente pueda venir a un lugar con buena onda, pasarla bien y que además sea accesible«, expresó.

Un sueño que apunta a Lima y Hong Kong

Aunque el primer paso internacional será Chile, Lecoq no ocultó que la ambición del proyecto va mucho más lejos.

Consultado sobre los próximos destinos soñados para Wantán, mencionó dos ciudades que representan un enorme desafío para cualquier emprendimiento gastronómico especializado en cocina asiática.

«Me encantaría estar en Lima con un chifa, donde existen cerca de cuatro mil. Y también en Hong Kong«, confesó.

Para el empresario, pensar en grande forma parte del ADN del proyecto desde sus comienzos. Después de consolidarse en Uruguay y comenzar la expansión regional, considera que el crecimiento debe continuar con la misma filosofía que impulsó la apertura del primer local: apostar por la calidad, cuidar la experiencia del cliente y mantener una presencia directa en cada nuevo mercado.

Con la apertura de Reñaca y el segundo restaurante previsto para Santiago antes de fin de año, Wantán inicia una nueva etapa que marca el comienzo de su internacionalización. Un paso que, según Lecoq, no representa un punto de llegada, sino el inicio de un camino que aspira a llevar una marca nacida en Punta del Este hacia algunos de los mercados gastronómicos más competitivos del mundo.


+ Entradas de programa: Conexión Empresarial
WhatsApp