Residencias, empresas y comunidad: la startup Sierra Atlántica ya acompañó a 3.000 familias que eligieron Uruguay
La llegada de extranjeros a Uruguay se intensificó en los últimos años y dio lugar a nuevos servicios especializados para acompañar ese proceso. Entrevistado por Marcos Grolero y Cata Sterenstein en el programa Conexión Empresarial, el gerente general de Sierra Atlántica, Diego Lacurcia, explicó cómo trabaja esta empresa que asesora a personas, familias y compañías que deciden instalarse en el país.
En números, el equipo ya reubicó a más de 3.000 familias en los últimos seis años. El proceso de residencia, explicó Lacurcia, tiene un promedio de aprobación de unos ocho meses, y destacó el trabajo de la Dirección Nacional de Migración frente al aumento de la demanda.
Sierra Atlántica nació en 2020, en pleno contexto de pandemia, cuando Uruguay comenzó a captar la atención de extranjeros que buscaban estabilidad sanitaria, económica y social. “Empezamos ayudando en reunificaciones familiares y en ingresos excepcionales al país, y luego muchos de esos casos derivaron en proyectos de vida permanentes”, contó Lacurcia.
Hoy la empresa funciona como un equipo de reubicación integral. Su trabajo abarca desde la gestión de la residencia legal, la obtención de la cédula de identidad y la apertura de cuentas bancarias, hasta la revalidación de títulos, la inscripción en centros educativos y de salud, la relocalización de empresas y la organización de mudanzas internacionales. “Creemos que es clave pisar firme en los primeros meses en Uruguay, porque ese período define mucho de la experiencia”, señaló.
El perfil de quienes eligen Uruguay fue cambiando con el tiempo. Entre 2020 y 2024 predominó el público sudamericano, especialmente argentino, mientras que en el último año creció de forma marcada la llegada de ciudadanos de Estados Unidos y Europa. Según explicó Lacurcia, solo en el último año se aprobaron más de 600 residencias a ciudadanos estadounidenses, una cifra significativa para el país.
Actualmente, Sierra Atlántica trabaja con dos grandes perfiles: personas jubiladas que buscan tranquilidad y contacto con la naturaleza, y familias jóvenes, de entre 30 y 40 años, que llegan con hijos y proyectan un cambio de vida a largo plazo. En ese escenario, Montevideo y Punta del Este concentran la mayor parte de las radicaciones que acompaña la empresa.
Como próximo paso, Sierra Atlántica apuesta a profundizar la integración social. Para este año lanzó el primer club de extranjeros en Uruguay, una propuesta que busca generar comunidad a través de experiencias mensuales en distintos puntos del país, abiertas también a uruguayos. “No se trata solo de llegar, sino de quedarse y sentirse parte”, afirmó.
La empresa se promociona principalmente a través de canales digitales y participa en ferias internacionales, donde representa a Uruguay frente a otros destinos como Portugal o Panamá. “De alguna manera somos embajadores del país, mostrando su estabilidad y calidad de vida”, resumió Lacurcia.
