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“La península va a volver”: Nicolás de Módena analiza el presente y futuro del mercado inmobiliario

El mercado inmobiliario de alta gama en Punta del Este atraviesa un momento de consolidación y oportunidades, impulsado tanto por inversores como por personas que eligen el balneario como lugar de residencia permanente. Así lo explicó Nicolás de Módena, director de una inmobiliaria local, en diálogo con Marcos Grolero y Vero Bibiloni en el programa Conexión Empresarial.

Al analizar el impacto de la Semana de Turismo o Semana Santa, De Módena aclaró que, si bien los alquileres de pocos días no suelen ser el fuerte de las inmobiliarias tradicionales —un terreno más aprovechado por hoteles y plataformas digitales—, se trata de una semana clave en términos comerciales. “Mucha gente que ya compró viene a disfrutar unos días y eso genera contactos. Es una semana bisagra, de mucho vínculo, que después se transforma en operaciones”, señaló.

En cuanto al perfil de los compradores, el entrevistado explicó que en el segmento de lujo predomina la adquisición de terceras residencias. “Quien compra una propiedad premium en Punta del Este generalmente ya tiene su casa de veraneo en otro destino, como Bariloche, Miami u otro balneario”, indicó. En los segmentos intermedios, en cambio, la compra suele responder a una segunda vivienda, aunque cada vez se observa más demanda de primera residencia. “Punta del Este dejó de ser solo un balneario de verano”, afirmó.

Ese cambio se refleja también en el origen de quienes eligen radicarse de forma permanente. De Módena mencionó operaciones recientes con familias provenientes de Alemania y Brasil, además de una fuerte corriente de compradores chilenos en años anteriores. “La geopolítica influye mucho. La gente con recursos busca países con seguridad jurídica, tranquilidad y calidad de vida”, explicó, al destacar que Uruguay reúne esas condiciones.

Respecto a la estacionalidad del mercado, sostuvo que el invierno es el período más activo en materia de ventas. “Existe la idea de que en invierno los precios son más bajos, y eso hace que la gente venga con agenda definida”, dijo. Enero, en cambio, suele ser un mes más complejo para concretar ventas de propiedades usadas, aunque funciona bien para la obra nueva a través de showrooms. Septiembre y octubre marcan un nuevo repunte, mientras que noviembre y diciembre tienden a desacelerarse.

Consultado sobre las oportunidades de inversión según el perfil del comprador, De Módena destacó que existen opciones para distintos presupuestos. “Hay inversores con USD 150.000 que pueden comprar un apartamento de un dormitorio en obra, que al finalizar puede valer USD 200.000. Y hay quienes buscan lujo, primera línea, La Barra o chacras en José Ignacio”, detalló.

Finalmente, identificó a la Península como una de las zonas con mayor potencial a corto y mediano plazo. “La península va a volver como moda. Hoy tiene precios muy competitivos: apartamentos de categoría a unos 2.000 dólares el metro cuadrado, cuando ya no se construye por ese valor”, afirmó. Según explicó, el desafío principal es mejorar el estacionamiento, pero el margen para reciclar y revender propiedades convierte a la zona en una opción “muy tentadora” para inversores atentos.

La entrevista dejó en claro que Punta del Este no solo mantiene su atractivo como destino de lujo, sino que fortalece su perfil como ciudad para vivir e invertir durante todo el año, con oportunidades diferenciadas según cada tipo de comprador.

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