Marcela Baruch: “Lo que comemos es cultura viva, aunque muchas veces no sepamos verla”
En la primera edición de su columna en el programa En la Punta de la Lengua, la comunicadora gastronómica y sommelier Marcela Baruch, propuso un viaje al origen de lo cotidiano: la cocina del hogar como expresión profunda de identidad cultural. En un tono reflexivo y cercano, la especialista invitó a repensar aquello que muchas veces se minimiza —el asado, la milanesa, la empanada gallega, las recetas familiares— como parte de un legado construido a partir de las cocinas que llegaron “en los barcos” y se transformaron en Uruguay en algo propio. Para Baruch, negar la existencia de una cocina uruguaya es desconocer quiénes somos y cómo se formó nuestra cultura.
A lo largo de la charla, la columna puso el foco en el valor simbólico de los rituales gastronómicos, desde el asado hasta las comidas heredadas de madres y abuelas, que siguen vivas en las casas aunque no siempre sean reconocidas como patrimonio. Baruch subrayó que muchas veces lo propio solo se aprecia cuando es validado desde afuera, como ocurre con la carne, los lácteos o incluso el mate, y llamó a construir una mirada más consciente sobre la gastronomía nacional, atravesada por la influencia española pero reinterpretada localmente.
La propuesta de la columna, que se emitirá cada quince días, es recorrer distintas culturas a través de la cocina, entendiendo el sabor y el “saber hacer” como una forma de viajar sin moverse de la mesa. En ese marco, Baruch también anunció la llegada a Uruguay del festival Tapeando, que se realizará del 17 al 26 de abril en Montevideo, con la participación de 14 restaurantes que reinterpretarán el tapeo español. El evento, organizado por la Consejeria de Turismo de la Embajada de España, se desarrolla desde hace cinco años en Buenos Aires y llega por primera vez a nuestro país como una nueva oportunidad para poner en valor la herencia gastronómica compartida,
Baruch, co-creadora además de los viajes temáticos grupales «Las Cocinas del Mundo», cerró con una mirada íntima sobre la comida como vínculo emocional y legado afectivo, especialmente en el ámbito familiar, donde el valor no está en la técnica sino en la memoria. “Nunca va a haber una empanada como la de tu mamá”, resumió, marcando el espíritu de un espacio que busca reconciliar a los oyentes con su historia, sus sabores y su identidad.
