Del Atlántico a la Riviera francesa: el JIFF proyecta el cine uruguayo en Cannes
Desde Cannes, el cineasta Pablo Mazzola explicó cómo el José Ignacio Film Festival fortalece la industria audiovisual uruguaya con alianzas, fondos internacionales y una estrategia sostenida de networking. La entrevista se realizó en el programa En la Punta de la Lengua por vía telefónica dado que Mazzola, director del JIFF, participa representando a Uruguay en el Festival de Cannes uno de los principales encuentros de la industria cinematográfica global.
Lejos de una experiencia glamorosa, Mazzola describió Cannes como un espacio de trabajo intenso y estratégico. “No sé si hablar de emociones; estoy más bien estresado”, confesó, aludiendo a la magnitud del operativo que implica trasladar la experiencia del festival de José Ignacio a un escenario internacional. El objetivo, explicó, es replicar el carácter del encuentro que se vive cada enero en el este uruguayo y generar vínculos que luego se traduzcan en el impacto real de productores, directores y proyectos en Uruguay.
Para Mazzola, la presencia en Cannes forma parte de una cadena industrial que debe mantenerse activa y aceitada. Esa cadena incluye a productores, realizadores, gestores culturales y técnicos, y se proyecta tanto en el impacto cultural como en el económico. En ese sentido, subrayó que el festival no solo dinamiza la industria audiovisual, sino también el ecosistema local de José Ignacio durante la segunda quincena de enero, cuando se produce un perfil de público y de intercambio diferente al del inicio del verano.
Uno de los ejes centrales de esta participación internacional es el fortalecimiento del networking. Cannes funciona, según Mazzola, como una “línea de largada” para películas y alianzas futuras. Allí se definen vínculos estratégicos que luego inciden tanto en la curaduría artística del festival como en el diseño de su área de industria, con la mirada puesta en la edición de enero de 2027.
En ese marco, el director del JIFF destacó el crecimiento del GIFF Lab, el laboratorio de desarrollo, formación y coproducción que el festival impulsa desde hace varios años. En Cannes se anunció que, sumando premios en efectivo, servicios de postproducción y equipamiento, el festival alcanzará más de 150.000 dólares en apoyos para proyectos cinematográficos. “No es simbólico: es de real implementación y sucede”, remarcó Mazzola, al explicar que los proyectos premiados deben trabajar con productoras uruguayas, lo que consolida a Uruguay como socio confiable en coproducciones iberoamericanas.
Mazzola también puso en valor la estabilidad del sector audiovisual uruguayo, que hoy es percibido como un entorno profesional, maduro y seguro para invertir y producir. Esa reputación, señaló, explica desde el interés creciente de festivales y productores extranjeros hasta la reciente instalación de grandes plataformas internacionales en Montevideo, con impacto directo en el empleo y la formación técnica.
La actividad del JIFF en Cannes es intensa: más de veinte acciones en pocos días, encuentros de industria, presentaciones de proyectos y espacios de networking que se desarrollan incluso a bordo del yate Alhambra, base operativa del festival. A eso se suma la presencia de películas latinoamericanas, iniciativas como Generación J —orientada a jóvenes realizadores del Cono Sur— y la articulación con otros eventos clave del calendario audiovisual regional.
Finalmente, Mazzola invitó a seguir todas las actividades a través de las redes oficiales del festival. El equipo del JIFF está presente en Cannes del 12 al 17 de mayo en el área de industria, mientras que las actividades artísticas se extienden hasta el 24 de mayo, consolidando una participación que busca mucho más que visibilidad: apunta a construir futuro para el cine uruguayo.
Foto de portada: Pablo Mazzola (director de Working JIIFF, programador), Fiona Pittaluga (directora de JIIFF y programadora), Mariana Rubio Pittaluga (directora de comunicación) y Martín Cuinat (productor general)
