Con El pozo de aire como bandera, Alicia Garateguy apuesta al teatro y la inclusión
En el programa En la Punta de la Lengua, Alicia Garateguy compartió un recorrido por su presente profesional, atravesado por el teatro, la radio y un fuerte compromiso social. Actriz, comunicadora y locutora con una extensa trayectoria, la entrevistada puso el foco en El pozo de aire, la obra que dirige y que celebra 23 años de vigencia, al tiempo que reflexionó sobre los cambios tecnológicos que impactan en su oficio.
El inicio de 2026, reconoció, llega con incertidumbres comunes a gran parte del sector cultural. “Es un año que todavía se está armando, recibiendo confirmaciones y ofertas; creo que le está pasando a mucha gente del medio”, señaló, al describir un escenario donde la planificación convive con la espera y la adaptación constante.
Más allá de la actividad artística, Garateguy destacó como uno de sus proyectos más significativos los talleres de locución para personas con discapacidad visual, una iniciativa que comenzó con un enfoque lúdico y hoy dio un paso clave hacia la inserción laboral. “Ahora el proyecto creció: ganamos un concurso de IDEFO y vamos a trabajar con treinta personas para que puedan formarse profesionalmente”, explicó. El programa incluye, además, un curso paralelo de edición de sonido pensado con herramientas accesibles.
La conversación también se detuvo en el impacto de la tecnología en los medios. Garateguy fue clara al expresar su preocupación por el avance de la inteligencia artificial en el rubro de la locución. “Ya perdí trabajos por clonación de voz”, afirmó, aunque matizó su mirada al reconocer que esas mismas herramientas pueden ser fundamentales para mejorar la autonomía de las personas con discapacidad visual. “La tecnología no es buena ni mala en sí misma; el problema es cómo se usa”, reflexionó.
El eje central de la entrevista fue El pozo de aire, una comedia integrada por cinco monólogos escritos por autoras contemporáneas e interpretados por distintas actrices. La obra, creada en 2003 y reversionada con historias actuales, aborda temas como la inteligencia artificial, las citas online y la migración, siempre desde el humor y la mirada cotidiana. “Son historias de vecinas que se escuchan a través del pozo de aire; es muy reconocible para cualquiera”, explicó su directora.
Las funciones están programadas para los días 12, 19 y 21 de abril, a las 19 horas, en el Teatro La Gringa, un espacio que Garateguy definió como “una casa amiga, con un espíritu muy colaborativo”. Consultada sobre la posibilidad de volver a actuar, fue sincera: “Hoy estoy disfrutando muchísimo más la dirección; no descarto subirme al escenario más adelante, pero no es el momento”.
La directora también detalló el trabajo en equipo que sostiene la obra, enumerando a las actrices y escritoras que dan vida a cada historia. “Es un proyecto colectivo, y eso es lo que lo mantiene vivo después de tantos años”, afirmó. En ese sentido, subrayó que la propuesta está pensada para todo público, tanto mujeres como hombres, y recomendada a partir de los 12 años.
Finalmente, Garateguy dejó abierta la puerta a una posible gira por el interior del país. “Nos encantaría ir a Maldonado; hay salas y público, solo falta que se alineen los tiempos”, dijo, cruzando los dedos para que El pozo de aire pueda seguir ampliando su recorrido. Con una agenda diversa y una mirada crítica sobre el presente del sector, la entrevistada reafirmó su lugar como una voz activa y reflexiva de la cultura uruguaya.
